Mostrando entradas con la etiqueta Fuji X10. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fuji X10. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de abril de 2012

Todo al centro

Cambio radical de temática y estética, paso de la fotografía callejera al macro, del blanco y negro a un rabioso color. Lo único que no cambia es la cámara, la pequeña pero capaz Fuji X10. Todo un placer disponer de esta compacta con un modo supermacro capaz de hacer fotografías a tan sólo un centímetro de distancia del objeto a retratar, algo que me está reportando bastante juego y satisfacciones. No hay mucho que comentar, en las instantánea de hoy quería centrarme en los estambres centrales de esta flor, algo que la Fuji hizo sin dificultad. Que se note que estamos en primavera, aunque aquí en Santiago estemos bajo la influencia de la ciclogénesis explosiva de la tormenta Petra.

martes, 24 de abril de 2012

El chico del tambor

Sigo con la fotografía social, callejera...en fin, llamadlo como queráis, la cuestión es que es el tipo de fotografía que más practico últimamente y el que más me está gustando de un tiempo a esta parte. Y claro, como no podía ser de otra forma, en blanco y negro, ya que este tipo de fotografía parece que huya del color. En blanco y negro lo tengo (todo el mundo debiera) claro, lo analógico se lleva de calle a lo digital, ninguna cámara digital, por muchos miles de euros que pueda costar, logrará acercarse lo más mínimo al encanto de lo analógico. Con una simple Nikon FE2, un objetivo barato tipo Nikkor 50mm f1.8 en cualquiera de sus versiones, y la eterna Kodak Tri-X se obtiene una variedad de grises y un grano que aún en nuestros días está a años luz del resultado que se pueda obtener con cualquier maravilla digital. Cada herramienta para lo que es, y lo digital todavía no ha llegado a los niveles de lo analógico...aunque en algunos momentos se le acerque, para qué negarlo.

La foto de hoy está realizada con una Fuji X10, la compacta digital de gama alta que suelo llevar conmigo a todas partes. De acuerdo, no es analógica, y esta foto es en blanco y negro, pero hay que admitir que la pequeña Fuji ha hecho un gran trabajo. Me encanta la foto por el choque de actitudes entre los adultos y el niño, los adultos a lo suyo, tocando la pandereta y cantando, mientras que el niño, como buen niño que es, se muestra curioso frente al extraño que apunta con su cámara directo hacia él.

miércoles, 11 de abril de 2012

Ni un paso más

El título de la entrada en esta ocasión creo que está más que justificado, no hay más que mirar al protagonista de la foto. Exhausto después de haber pasado toda una mañana en una de las típicas ferias gastronómicas que se celebran por toda Galicia.

Yo también estaba cansado, había pasado toda la mañana haciendo fotos de la fiesta: autoridades, vendedoras de queso y pan, compradores ávidos de llevarse las mejores piezas a casa, pulpeiros, feriantes y personajes de toda condición...ahora sólo quedaba comprar el pulpo para llevarlo a casa y comer. Y mientras esperábamos nuestro turno me fijé en este señor que reposaba en unas escaleras, la foto estaba en mis propias narices y la diminuta Fuji X10 en mis manos, así pues enfoqué no sin cierto disimulo he hice la foto, una única toma, no había oportunidad para más, no era cuestión de que la paciencia de este buen señor se colmara.

Por culpa de un despiste llevaba la cámara en medición puntual, de modo que para salvar la foto ha habido que hacer un recorte, ya que parte de la toma acusa una clara sobreexposición, sin embargo he podido salvar lo importante, al señor que descansaba en las escaleras con gesto resignado. Es la primera de mis fotos que seleccionan en Flickr para "explorar", creo que se seleccionan unas quinientas fotos diarias de las tres o cuatro millones de fotos subidas a diario, no está mal.

jueves, 22 de marzo de 2012

Analógico vs. Digital


Supongo que tarde o temprano tenía que suceder, la temible y manida comparación entre ambas tecnologías había tardado en llegar. En realidad no se había dado la oportunidad, ya que aunque siempre voy cargado con varias cámaras, nunca había realizado la misma foto con ambas tecnologías. En el caso de hoy tampoco es exáctamente la misma foto, pero casi.

No me voy a mostrar partidario de ninguna de las fotos, cada una tiene su encanto y sus virtudes. Obviamente la digital es mucho más perfecta y casi todo el que viera ambas fotos se quedaría con ella, especialmente aquellos que nunca hayan fotografiado en analógico. Sin embargo la belleza del grano de la instantánea realizada en analógico es innegable, y eso que utilicé un vulgar Agfa Vista 400. Ahora bien, no voy a negar la comodidad de lo digital, la foto está realizada con una simple compacta (de tope de gama, eso es cierto), mientras que la analógica está realizada a ISO 400 porque con una película de menos sensibilidad la velocidad de obturación caía de manera crítica.

Si nos atenemos a la realidad, la foto analógica es más fiel, pero los colores de la digital son mucho más atractivos. Quizás la cosa hubiera resultado distinta de haber empleado un Kodak Ektar 100 o directamente haber disparado con diapositiva, pero el Agfa Vista 400 era lo que tenía a mano en el momento de hacer la foto. Hay que aprovechar la primavera, las flores pronto caerán dando paso a los brotes verdes, esta semana todavía intentaré hacer otra salida por los parques de Santiago.

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Invierno?

Sí, ya sé, hemos dejado atrás la más gélida de las estaciones para adentrarnos en la primavera, pero el hecho cierto es que la instantánea de hoy fue tomada hace unas cuantas semanas. Nadie diría que es una foto tomada en pleno mes de Febrero en Santiago de Compostela, pero este año ha sido así, el invierno prácticamente no ha existido en Galicia. Exceptuando un par de semanas de verdadero frío, hemos tenido una especie de otoño seco que se ha prolongado durante casi cinco meses, el tiempo, el mundo, está loco.

La instantánea de hoy es la primera que cuelgo de las realizadas con mi nueva Fuji X10. Durante bastante tiempo he abandonado lo digital por diversas razones, la principal es que no siempre tenía ganas de cargar con la cámara reflex y sus objetivos, por lo que me limitaba a salir a la calle con pequeñas compactas analógicas o, como máximo, la Nikon FM2. Sin embargo echaba de menos llevar encima una cámara digital de calidad, de modo que en cuanto Fuji anunció la salida de la X10, la hermana pequeña de su maravillosa X100, la puse como objetivo y en navidades llegó a casa. Todo lo que pueda decir de ella son elógios, es todo un prodigio en cuanto a rango dinámico, ISOS elevados (para ser una compacta), nitidez, capacidades macro...pero sobre todo es la cámara perfecta para fotografía callejera, ya que la gente no se intimida ante ella y puedes disparar con la tranquilidad de que nadie te pondrá mala cara. Lo cierto es que disponiendo de una compacta tan capaz prácticamente no sería necesario disponer de una reflex digital, al menos en vacaciones, ya que a partir de ahora ésta será la única cámara digital que venga conmigo cuando salga de viaje.

La foto de hoy se la hice a una pareja que tomaba el sol a media tarde apoyados en los muros de la Catedral de Santiago, podría haber sido tomada en pleno verano...

sábado, 3 de marzo de 2012

Y de repente, todo da un vuelco...

Así, tal cual, llevo un mes y medio que no quepo en mí de gozo, desde que la Fuji X10 llegó a casa soy como un crío con zapatos nuevos, sólo que ni soy un crío, ni la Fuji son unos zapatos. Pero para el caso es lo mismo, adoro mi nueva cámara, una pequeña compacta con un sensor y unas capacidades que sin duda ponen en entredicho a cualquier cámara reflex digital de gama básica o media equipada con el típico (que no por ello malo) objetivo de kit. Nunca había tenido una compacta digital que fuera tan capaz, bien es cierto que cuesta más que una reflex digital de las anteriormente mencionadas, pero esto es lo de menos, lo realmente importante es que ahora siempre llevo conmigo una compacta digital con la que puedo hacer gran parte de lo que hacía antes con la reflex digital. Pronto empezaré a poner aquí algunas de las fotos que he ido haciendo con mi nuevo juguete, pero el comentario de hoy va por otro lado...

Hace unos días salí de paseo con la Fuji X10, pero junto con ella llevaba una veterana Nikon FE2, una reflex analógica que ahora puede conseguirse por apenas 70 euros, y el ya mencionado por aquí Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF AF, un objetivo no muy luminoso pero tremendamente eficiente. La cuestión es que mientras paseaba con ambas cámaras pensaba en lo cómodo que me resultaba subir el ISO de la Fuji digital mientras que con la FE2 me veía limitado por el carrete Lomography CN400 que llevaba cargado, lo que hacía que muchas veces la velocidad de obturación cayera hasta límites en los que la trepidación estaba casi asegurada si no montaba la cámara sobre el trípode que no llevaba ese día.

La cuestión es que entre esos pensamientos el día pasó y agoté el carrete que llevaba en la Nikon FE2, los resultados de la Fuji (maravillosos, ya lo comprobaréis) los pude ver esa misma tarde, los de la FE2 un día después, cuando recogí el carrete de la tienda a la que voy habitualmente. Nada más llegar a casa procedí a escanear los negativos y conforme veía los resultados me iba olvidando de las limitaciones impuestas por la fotografía analógica. La foto de hoy es una más de las que hice esa tarde, elegida prácticamente al azar, pero me parece un buen ejemplo de por qué seguir disparando película. Los colores y el grano en la fotografía me maravillan. Lo digital siempre será más perfecto, más "aséptico" si queréis, pero...perderse la oportunidad de experimentar la belleza que el negativo color (ya no digamos la diapositiva, o el b/n en fotografía social) nos proporciona es un lujo que todos aquellos aficionados a la fotografía que nunca han disparado en analógico no deberían perderse...