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miércoles, 2 de mayo de 2012

Nothing like home

Pues eso, que a falta de tener mayores medios, en casa también se pueden salvar muchas situaciones. Mi intención era hacer una sesión de retratos, pero carezco de un sistema de iluminación para interiores, así pues tuve que solventar el problema con iluminación natural. Una simple ventana proporciona una fuente de luz fantástica a determinadas horas del día, no precisamente a mediodía, como fue el caso, pero también eso puede solucionarse con algo de imaginación, basta bajar algo la persiana para tener la iluminación correcta y un efecto creativo gracias a la luz que se filtra entre los agujeros de la persiana.

¿Muy limitado? No creáis, tengo controlados en Flickr a una serie de fotografos estupendos que realizan casi todas sus sesiones con la iluminación exterior que se cuela a través de las ventanas de sus casas. Y bueno, a la vista del resultado, desde luego no será la última vez que haga una sesión en casa. En cuanto al equipo empleado, todo un FF de bajo coste: Nikon FE2 + Nikkor 50mm f/1.4 AI + Kodak Tri-X, vamos, un equipazo del que se puede disponer por menos de 200 euros. Ríete tú de la D800.

martes, 24 de abril de 2012

El chico del tambor

Sigo con la fotografía social, callejera...en fin, llamadlo como queráis, la cuestión es que es el tipo de fotografía que más practico últimamente y el que más me está gustando de un tiempo a esta parte. Y claro, como no podía ser de otra forma, en blanco y negro, ya que este tipo de fotografía parece que huya del color. En blanco y negro lo tengo (todo el mundo debiera) claro, lo analógico se lleva de calle a lo digital, ninguna cámara digital, por muchos miles de euros que pueda costar, logrará acercarse lo más mínimo al encanto de lo analógico. Con una simple Nikon FE2, un objetivo barato tipo Nikkor 50mm f1.8 en cualquiera de sus versiones, y la eterna Kodak Tri-X se obtiene una variedad de grises y un grano que aún en nuestros días está a años luz del resultado que se pueda obtener con cualquier maravilla digital. Cada herramienta para lo que es, y lo digital todavía no ha llegado a los niveles de lo analógico...aunque en algunos momentos se le acerque, para qué negarlo.

La foto de hoy está realizada con una Fuji X10, la compacta digital de gama alta que suelo llevar conmigo a todas partes. De acuerdo, no es analógica, y esta foto es en blanco y negro, pero hay que admitir que la pequeña Fuji ha hecho un gran trabajo. Me encanta la foto por el choque de actitudes entre los adultos y el niño, los adultos a lo suyo, tocando la pandereta y cantando, mientras que el niño, como buen niño que es, se muestra curioso frente al extraño que apunta con su cámara directo hacia él.

jueves, 19 de abril de 2012

El que canta, sus males espanta

Tal y como se puede observar en las instantáneas que recientemente he ido colgando, últimamente estoy bastante centrado en lo que es la fotografía callejera (Street Photography, que en inglés todo parece más chulo). Este interés me ha venido de una manera muy natural, al ser invierno y no salir fuera de Santiago con mucha frecuencia he tenido que centrarme en las personas, pues los diversos rincones de esta ciudad los tengo más que fotografiados.

Como no hay mal que por bien no venga me he dado cuenta de que la fotografía callejera me encanta, así que últimamente casi me dedico por entero a esta temática tan popular en fotografía. A esta foto que hoy traigo aquí le tengo un cariño especial, pues fue fruto de la paciencia. Como es lógico la fotografía callejera puede levantar ciertas suspicacias, de modo que no tienes más remedio que o bien hacer la foto rápidamente, como si no le dieras importancia, o bien tener paciencia, preparar el terreno, y buscar el momento adecuado. La fotografía de hoy pertenece a la segunda categoría, ya que ante la certeza de que los protagonistas de la instantánea no reaccionarían bien ante mi cámara, opté por apostarme muy cerca de ellos y disfrutar de su música y alegría, una vez pasados los minutos, intercambiadas algunas sonrisas y estando ellos relajados ante mi presencia, levanté la cámara con toda naturalidad y disparé sin ocultarme. Estoy seguro de que si hubiera llegado de buenas a primeras y hubiera disparado de manera fría, la reacción hubiera sido muy distinta, pero de este modo no hubo ningún problema, hasta me quedé unos minutos más después de realizar la fotografía escuchando los cánticos de estos personajes del paisaje urbano de Santiago...

viernes, 30 de marzo de 2012

Cinco minutos antes del examen...

He de admitir que últimamente estoy satisfecho con mis fotografías, no sé si es cosa de la diosa fortuna, si estoy más inspirado que de costumbre, o es que (difícil lo veo) voy viendo cosas que antes pasaba por alto. En cualquier caso lo cierto es que esta afición de la fotografía me está dando alguna que otra alegría.

Hoy traigo por aquí una instantánea que probablemente es mi favorita de los últimos meses. No es la más bonita de todas, recientemente he realizado una serie de retratos que sin duda son más atractivos, pero en esta foto he logrado aquello que quería cuando miraba a través del visor y decidí hacer sonar el obturador. No es habitual que una foto refleje aquello que teníamos en mente cuando hicimos la foto, sería lo idea, pero no es habitual...

El motivo por el cual me gusta tanto esta foto es que la atención está totalmente centrada en el chico que estudia, justo lo que perseguía. Por la parte derecha la roca hace de marco que "abraza" al chico, por la izquierda el desenfoque también nos conduce a fijarnos en el protagonista de la foto. Cuando miro la foto siento cómo la mirada instintívamente encuentra su sitio. Quizás necesitaría de un pequeño recorte por arriba y por abajo, pero eso estropearía una foto que a mi modo de ver ha quedado perfecta. Y lo mejor de todo, tal cual pensaba cuando encuadré y ajusté la apertura del diaframa.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Desastre consumado

Hoy debería haber tomado un vuelo hacia Alicante, mañana otro camino de Glasgow...pero en cambio estoy en casa, enfermo por primera vez en más de dos años. Puro agotamiento, no más, quizás un exceso de entrenamiento, puede que corra demasiados kms. todas las semanas, no lo sé. Me ha pillado desprevenido, cuando mejor me encontraba me he sumido en noches que se prolongan interminablemente, haciendo que tenga que estar en cama hasta la hora de comer, porque soy incapaz de levantarme, y si lo consigo tengo que volver a tumbarme diez minutos después.

Supongo que lo prudente es dejar vacíos esos asientos que protagonizan esta entrada, mejor eso que estar allí, esperando un avión y preguntándome si mi fatigado cuerpo resistirá el viaje...pero no puedo dejar de lamentarme por mi mala suerte, con los billetes pagados, la entrada del Glasgow Popfest en mi cartera...

No pasa nada, sólo ha sido un golpe de mala suerte, poco a poco me voy encontrando mejor, quién sabe, quizás el domingo pueda volver a entrenar, quizás en diez días no me pierda la Volta á Ría de Ferrol, mi próxima media maratón...pero Glasgow ya me lo he perdido, el pasado puente de diciembre lo arruinaron los controladores aéreos, éste me lo he cargado yo solito.

La foto de hoy la tomé hace unas pocas semanas, en mi primera visita al nuevo aeropuerto de Santiago de Compostela. Qué maravilla llevar la Olympus XA y saber que puedo hacer fotografías disparando a 1/8 y sabiendo que ninguna saldrá trepidada. Cuanto más utilizo esa cámara, más me gusta...

Disfrutad del puente, yo seguiré aquí, practicando un poco de estoicismo :-)

martes, 11 de enero de 2011

Luz, al fin

Más de un mes de inactividad, me encantaría decir que he estado demasiado ocupado divirtiéndome como para emplear mi tiempo subiendo fotos o escribiendo sobre música, pero lo cierto es que ha sido un mes de cierto hastío vital. En fin, odio a la gente que se pone melodramática, qué más da el mes pasado, lo mejor será ocupar el tiempo presente...

Por cierto, los faros me encantan, arquitectónica y metafóricamente siempre me han atraido, de modo que no pierdo oportunidad de retratarlos cada vez que estoy cerca de uno de ellos. El de hoy es bien pequeño, pero me gusta igualmente por estar situado al final de un largo espigón que franquea una de las riberas de la desembocadura del río Duero. Desde él se puede contemplar Foz, la playa de Oporto, el río Duero y el Atlántico en toda su inmensidad. Lo he dicho muchas veces, pero lo repito, me encanta Portugal, sus ciudades, pueblos y gentes. Toca hacer una excursión en cuanto salga el sol. Feliz año, volvemos por aquí.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ponte Dom Luis I

Y aquí está el protagonista de las últimas fotos, el fantástico puente Dom Luis I, de Oporto. Gracias a él se puede gozar de las mejores vistas sobre el Duero, la Ribeira portense y Vilanova de Gaia. Un majestuoso puente de hierro de doble tablero diseñado por un discículo (de tantos que tuvo) de Gustave Eiffel. Su tablero superior, por donde actualmente pasa el metro de la ciudad, mide unos cien metros más que el inferior, destinado al uso de vehículos. Qué mejor manera de observar nuestro puente favorito de Oporto que hacerlo a través del blanco y negro, los primeros colores que retrataron la más características de las obras de ingeniería civil de Oporto. A la derecha de la imagen, dominando las alturas, se puede ver una de las más importantes bodegas de la ciudad.

martes, 26 de octubre de 2010

Decrepitud

Oporto, centro de la ciudad, camino de la Ribeira, la zona más turística de la urbe. En medio del recorrido nos encontramos con este monumento a la decrepitud. Siempre se habla del encanto decadente de Oporto, pero esta tienda obvia cualquier atisbo de encanto para situarse en lo ruinoso. Obviamente esta tienda de artículos religiosos estaba abandonada, pero en las plantas superiores del edificio sigue viviendo gente. Esto es Oporto, esto es Portugal. Y nada mejor para dejar constancia que un carrete en blanco y negro cargado en la LC-A.