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martes, 1 de marzo de 2011

En la orilla

No sé por cuánto tiempo voy a seguir hablando de playas y paisajes soleados en general. Es lo que me pide el cuerpo, que acabe el invierno ya mismo, poder disfrutar de los fines de semana al aire libre. Aquí en Galicia los veranos no son extremos, como en Alicante, de modo que nos les tengo miedo, por mucho que el calor sea incómodo para entrenar...por cierto, no es por salirme del tema, pero habrá que ir retomando los posteos con objetivos deportivos mensuales, porque poco a poco voy recuperándome de la lesión de rodilla y las medias maratones y andainas de 50 km. comienzan en Abril. En fin, poco a poco.

La foto de hoy está tomada en la playa de Mera, entiendo que Mera no llega ni a pueblo, debe de ser una parroquia de Oleiros, localidad limítrofe con La Coruña. Sea como fuere, lo cierto es que las playas situadas en Oleiros y Mera son frecuentadas por los coruñeses en verano, con lo que la zona debe de estar colapsada en verano, pero para una excursión en invierno está muy bien. Creo que la instantánea de hoy es el perfecto ejemplo de lomografía, los tonos que ha sacado la Holga 120CFN cargada con un Kodak Porta 400VC son intensísimos, el viñeteado muy acusado y la lente de plástico de la Holga deforma los objetos conforme nos alejamos del centro de la fotografía, desde luego esta es mi foto favorita de ese rollo.

miércoles, 16 de junio de 2010

Una obsesión

Las vacas, sí señor, esa es una de mis obsesiones. Me encantan, no puedo remediarlo, en realidad me gusta ver animales y aquí en Galicia lo que más hay, al menos aparentemente, son vacas. Puede que no sea un animal extraordinario, tampoco genera especial simpatía, no se puede tener en casa (bueno, aquí sí), ni sacar a pasear por la calle (bueno, aquí también se puede), ni lanzarle un palito para que corra a traerlo de vuelta. Pero bueno, ya sabéis, dan leche y carne, que no es poco. Y son tremendamente fotogénicas, que es lo que a mí me importa, no hay día que salga con la bicicleta a hacer una ruta, o coja el coche para dar una vuelta por el campo a hacer fotografías, y no termine echando alguna foto a una vaca. La ventaja que tienen estos animales es que pese a ser asustadizas (es un decir, porque el pasado domingo pedaleaba entre un grupo de ellos y el asustado era yo) suelen tener bastante paciencia y dejan que te acerques bastante a echarles la foto, que siempre es distinta de la anterior.

Hace unas semanas le puse un carrete de B/N a la Holga, y salí a hacer fotos por el monte, en principio la idea era dedicarme a fotografiar viejas casas e iglesias, pero no me pude resistir a parar frente a un grupo de estos tranquilos animales a tirar una foto. Al final fueron más bien dos, o tres, porque olvidé pasar el carrete en una ocasión e hice una doble exposición. Aquí os dejo al grupo de simpáticas lecheras.

lunes, 7 de junio de 2010

Kill Kill Kill


Mal día hoy, tenía pensado hablar sobre la excursión de ayer sobre dos ruedas (con pedales, claro) o de las zapatillas de trail running que utilizo habitualmente, pero no puede ser. No me siento comunicativo ni expresivo hoy, por no hablar de la falta de inventiva...

Menos mal que siempre quedan las imágenes, sin más. Ésta de hoy es de mis favoritas de los últimos tiempos. Momento de concentración máxima, a cara descubierta, todos los músculos en tensión, las ideas claras, no hay marcha atrás, un instante más...bang! you're dead!

Ahí estaba yo con mi Holga y su típico viñeteado, deseoso, dispuesto a presenciar la carnicería. Después tocó escanear, no he querido ni quitar esa línea horizontal producto de un mal escaneo, la imagen tal cual. Faltan los restos de sangre, esta vez la munición era de fogeo, pero él está preparado para la acción.

Benditos sean los críos y todo aquel que todavía es capaz de abstraerse para recordar lo que era ser un enano. ¿Dónde tendré mi pistola?

jueves, 3 de junio de 2010

Puerta al cielo


Últimamente cuando salgo con las cámaras analógicas estoy dejando un poco de lado la LC-A para así tirar carrertes con la Holga, el problema que tengo con la Holga es que ahora quiero hacer dobles exposiciones y no me resulta fácil, puesto que no había hecho muchas hasta ahora, así que hasta que pille un poco el truco pues cada foto va a ser una prueba. Encima el laboratorio más barato para fotos de formato medio (120mm) es un desastre a la hora de escanear negativos, con lo que me han entregado dos carretes con una linea que cruza horizontalmente todas las fotos. En fin, me parece que la decisión de adquirir un escaner nuevo para los negativos va a adelantarse.

De todos modos he salvado alguna foto en los dos últimos carretes que he tirado con mi Holguita, una de las primeras fotos que hice fue esta que cuelgo hoy, bajaba desde casa al centro y al pasar cerca del Parque de Bonaval entré a dar un paseo, como hago muchas otras veces. Las últimas semanas han sido bastante soleadas aquí en Santiago, así que al llegar a la parte de los nichos del parque decidí tirar una foto al cielo azul, sin una sóla nube, y luego disparé hacia los nichos. El resultado, sin ser ni mucho menos espectacular, fue el que esperaba, los nichos y el ciprés parecen tintados de azul, un azul que no es más que el cielo, parece como si hubiera puesto un filtro a la cámara, el viñeteo es muy bonito y el formato cuadrado del 120mm me recuerda tanto a cuando era pequeño...