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domingo, 13 de enero de 2013

Do you wanna smoke?


Javier es un tipo afable. Siempre rondando en soledad por el centro histórico de la ciudad, siempre con su guitarra, cantando a los turistas a pesar de no tener voz, recogiendo moneda tras moneda. A veces se pasa con ese vino blanco que bebe a morro del cartón, entonces se sienta y comienza a hablar, a balbucear cuando no es capaz de articular palabra. Pero hay días en los que busca compañía, días en los que no pide y se sienta con algunos como él, dedicándose a cantar por placer. Rara vez presta su guitarra, pero cuando lo hace recrimina sin descanso a quién empuña a su fiel compañera, porque no le gusta que la maltraten, ni que fumen sobre sus cuerdas...en esos días cuenta anécdotas, batallas, la última vez en la que le pegaron...aunque como él dice, no sabe ni le importa, porque iba demasiado borracho para enterarse de la llegada del puñetazo.

Javier no engaña, rara vez me pide una moneda, pero cuando lo hace siempre dice que es para vino. Y yo siempre respondo con la misma broma, diciéndole que si es para vino sí, pero que no se lo gaste en comida.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Miradas que matan

La brevedad siempre es una virtud, algo que todavía no he aprendido cuando me pongo frente al teclado. Afortunadamente hoy no tengo ni un minuto libre así que apenas cuatro palabras y una foto:


Ya había olvidado que tenía esta foto hecha, pero al revelar el carrete y echarle un primer vistazo a la luz del cuarto de baño recordé perfectamente la mirada que clavó en mí este tipo (no era un músico callejero al uso, más bien alguien que pedía en la calle pero que ese día cogió su guitarra). Después de hacer la foto dí las gracias, como siempre se debe hacer en fotografía callejera, y la mirada no se modificó ni un ápice, por lo que opté por largarme del allí con cierta premura. No sé por qué al ver esta fotografía he recordado esta otra foto del gran Woody Guthrie empuñando su máquina de “matar fascistas” (que por cierto, no son de derechas ni izquierdas, símplemente son fascistas). Este hombre no parecía querer matar a ningún fascista en ese momento, pero desde luego alguna gana de emprenderla conmigo sí tenía.

Es lo que tiene la fotografía callejera, el 99% de las veces no hay problemas, pero a veces…

domingo, 2 de diciembre de 2012

Todo está en los libros

Supongo que los más jóvenes al leer el título de la entrada de hoy no verán más que una frase que en principio le va como anillo al dedo a la instantánea que presento, sin embargo aquellos que ya cuenten con unos cuantos años a sus espaldas recordarán un programa de televisión y especialmente una canción de Vainica Doble, ambos magníficos...

Más de dos meses después de la última entrada pongo una foto que pertenece al mismo carrete donde estaba la foto que ilustraba aquella entrada. No es casualidad, últimamente me siento más a gusto con la fotografía que realizo y cada vez son más las fotos que me satisfacen. Por supuesto la proporción de fotos dignas/descartes sigue siendo abrumadoramente favorable a estas últimas, pero el mero hecho de encontrar tres o cuatro fotos dignas en un carrete de 36 exposiciones supone todo un éxito.

En los próximos días iré subiendo, o al menos lo intentaré, una serie de instantáneas que me han satisfecho especialmente en el último par de meses. Todas o casi todas ellas urbanas o callejeras, que realmente es aquello que entiendo mejor se me da o que al menos me sale más natural. Pero bueno...vivo en Santiago de Compostela, sería absurdo desaprovechar el auténtico filón que para este tipo de fotografía es la ciudad...


viernes, 28 de septiembre de 2012

El cazador

Prácticamente ya ni recordaba el tiempo que llevaba sin escribir por aquí, tampoco es algo que tenga especial importancia, cuando tienes desatendidas aficiones por la falta de tiempo, el no actualizar un blog (o varios, como es mi caso) es el menor de tus problemas... Hoy andaba pensando en la caza, una práctica que nunca me ha llamado la atención. No me gustan las armas y matar animales no me parece el mejor entretenimiento posible (aunque me gusta, o al menos me gustaba, pescar, lo cual es una contradicción), sin embargo he llegado a la conclusión de que podría aficionarme a cazar (si ello no implicara matar bichos, claro) porque lo que se hace cuando se sale a cazar en poco difiere de lo que hago yo cuando salgo a fotografiar...

Cuando tomo la cámara no hay nada que me haga disfrutar más que la fotografía callejera, o urbana, como queramos llamarla. En realidad he llegado al convencimiento de que me gusta tanto (cuando no más) el propio acto de fotografiar como ver el resultado de mis salidas con la cámara. Todas las semanas veo pasar lentamente los días, descontando las jornadas que faltan hasta la llegada del sábado, el día que madrugo para tomar la cámara y lanzarme a recorrer las calles de Santiago. Probablemente son las cuatro o cinco mejores horas de la semana, o al menos las más relajantes, el tiempo en el que me dedico a cazar personas. De acuerdo, no les quito la vida, pero me apropio de algo de ellos, y lo hago acechándoles, aguardando el momento idoneo para lanzarme a por ellos con el 35 o el 50mm montado en la cámara. Otras veces me quedo en una esquina, pacientemente, aguardando a que las presas vengan a mí...y siempre vienen, tarde o temprano, puede que se demoren, pero antes de que el desánimo me invada, la proxima víctima se pone a tiro.

 Así pues...soy un cazador de personas. Y para muestra la foto de hoy, tomada en el Parque de la Alameda en uno de los últimos días del pasado verano. En esta ocasión no hubo que esforzarse, levanté la vista y observé a este grupo, la foto estaba cantada, la presa era fácil...o no, porque al encuadrar con el 50mm me había comido la escena, de modo que tocó andar hacia atrás a toda velocidad (lo que motivó la sonrisa de todos) mientras compensaba exposición, clavando rodilla en tierra en el momento oportuno y...zas, captura realizada...el aroma de la adolescencia en una instantánea, la felicidad y despreocupación de una etapa de la vida que pasa sin darte cuenta y, lo que es peor, sin valorarla en su justa medida. Jóvenes, guapos, estilosos...¿qué más se les puede pedir a los protagonistas de esta foto?.

Hoy es viernes, mañana toca volver a salir, ya huelo la sangre.

lunes, 23 de julio de 2012

Cuando el mañana no existe...

El tiempo cada vez es más escaso, de modo que las entradas al blog se van espaciando en el tiempo y la extensión de las mismas se ha reducido considerablemente, sin embargo voy a intentar hacer un esfuerzo para darle continuidad a esto...

Hoy cuelgo dos fotos que tenía olvidadas, no son gran cosa, pero a mí me gustan porque representan perfectamente lo que puedes encontrar en Santiago durante el invierno, universitarios que aprovechan cualquier rato para largarse a una terraza o al parque a disfrutar del día, como si no hubiera mañana (porque cuando tienes ésa edad realmente no lo hay, snif) y grupos de ancianos que dedican sus tardes a perseguirse dándole vueltas al parque de La Alameda, también como si no existiese el mañana (porque para ellos la posibilidad de que realmente no exista es cierta). En fin, como digo, no es que sean grandes fotos...aunque realmente la segunda me convence mucho, con los ancianos recorriendo los últimos pasos del camino (del de esa tarde y, por extensión y metafóricamente, del vital), pero en cualquier caso me gusta más la idea que transmiten ambas instantáneas.
Fotografías realizadas con una Rollei 35 AFM, película Kodak Tmax 400.

martes, 22 de mayo de 2012

Una cuestión de suerte

Sí, muchas veces todo se reduce a suerte, tener o no tener un poquito de ella. Vuelvo a casa, no recuerdo si contento por las fotos realizadas o no, pero lo cierto es que la Nikon F100 ya iba en la mochila con el carrete acabado. En la mano llevo la Rollei Prego Micron, una compacta a la que he modificado su lente de 24mm para que en vez de en modo panorama "fake" dispare impresione la imagen en todo el negativo (de ahí el viñeteo y/o falta de definición en las esquinas), voy andando por la Plaza de la Quintana y en las escaleras veo la imagen, lo primero que me llama la atención es el perro con la gorra, empiezo a subir los escalones, no me detengo, llego a la altura de la foto y apenas sin detenerme apunto y disparo, sigo andando a sabiendas de que la composición era la correcta.

La suerte está echada, termino el carrete, lo llevo a revelar y al ver la foto sonrío. Él con esa cara de pasar de todo, ella dedicándome una bonita sonrisa, el perro con su gorra, el otro animal con la mirada absorta en el infinito, la bicicleta llenando el encuadre y los litros de cerveza conduciéndonos hacia ella. Supongo que esto es fotografía callejera, de esa que tanto me gusta, una cuestión de suerte, pero también el fruto por la constancia de llevar siempre una cámara en la mano, a punto para ser disparada.

martes, 8 de mayo de 2012

El francotirador

Hay ocasiones en las que no ando deambulando por ahí, símplemente me sitúo en un sitio y dejo que la gente se acerque a mí. No he inventado nada, hay grandes fotógrafos que lo hacen. En esta ocasión monté el Nikkor 85mm f/1.8 AF-D y aproveché para centrar la atención en la pareja con el muro y el desenfoque anterior y posterior. Me encanta esta foto.

jueves, 19 de abril de 2012

El que canta, sus males espanta

Tal y como se puede observar en las instantáneas que recientemente he ido colgando, últimamente estoy bastante centrado en lo que es la fotografía callejera (Street Photography, que en inglés todo parece más chulo). Este interés me ha venido de una manera muy natural, al ser invierno y no salir fuera de Santiago con mucha frecuencia he tenido que centrarme en las personas, pues los diversos rincones de esta ciudad los tengo más que fotografiados.

Como no hay mal que por bien no venga me he dado cuenta de que la fotografía callejera me encanta, así que últimamente casi me dedico por entero a esta temática tan popular en fotografía. A esta foto que hoy traigo aquí le tengo un cariño especial, pues fue fruto de la paciencia. Como es lógico la fotografía callejera puede levantar ciertas suspicacias, de modo que no tienes más remedio que o bien hacer la foto rápidamente, como si no le dieras importancia, o bien tener paciencia, preparar el terreno, y buscar el momento adecuado. La fotografía de hoy pertenece a la segunda categoría, ya que ante la certeza de que los protagonistas de la instantánea no reaccionarían bien ante mi cámara, opté por apostarme muy cerca de ellos y disfrutar de su música y alegría, una vez pasados los minutos, intercambiadas algunas sonrisas y estando ellos relajados ante mi presencia, levanté la cámara con toda naturalidad y disparé sin ocultarme. Estoy seguro de que si hubiera llegado de buenas a primeras y hubiera disparado de manera fría, la reacción hubiera sido muy distinta, pero de este modo no hubo ningún problema, hasta me quedé unos minutos más después de realizar la fotografía escuchando los cánticos de estos personajes del paisaje urbano de Santiago...

viernes, 30 de marzo de 2012

Cinco minutos antes del examen...

He de admitir que últimamente estoy satisfecho con mis fotografías, no sé si es cosa de la diosa fortuna, si estoy más inspirado que de costumbre, o es que (difícil lo veo) voy viendo cosas que antes pasaba por alto. En cualquier caso lo cierto es que esta afición de la fotografía me está dando alguna que otra alegría.

Hoy traigo por aquí una instantánea que probablemente es mi favorita de los últimos meses. No es la más bonita de todas, recientemente he realizado una serie de retratos que sin duda son más atractivos, pero en esta foto he logrado aquello que quería cuando miraba a través del visor y decidí hacer sonar el obturador. No es habitual que una foto refleje aquello que teníamos en mente cuando hicimos la foto, sería lo idea, pero no es habitual...

El motivo por el cual me gusta tanto esta foto es que la atención está totalmente centrada en el chico que estudia, justo lo que perseguía. Por la parte derecha la roca hace de marco que "abraza" al chico, por la izquierda el desenfoque también nos conduce a fijarnos en el protagonista de la foto. Cuando miro la foto siento cómo la mirada instintívamente encuentra su sitio. Quizás necesitaría de un pequeño recorte por arriba y por abajo, pero eso estropearía una foto que a mi modo de ver ha quedado perfecta. Y lo mejor de todo, tal cual pensaba cuando encuadré y ajusté la apertura del diaframa.

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Invierno?

Sí, ya sé, hemos dejado atrás la más gélida de las estaciones para adentrarnos en la primavera, pero el hecho cierto es que la instantánea de hoy fue tomada hace unas cuantas semanas. Nadie diría que es una foto tomada en pleno mes de Febrero en Santiago de Compostela, pero este año ha sido así, el invierno prácticamente no ha existido en Galicia. Exceptuando un par de semanas de verdadero frío, hemos tenido una especie de otoño seco que se ha prolongado durante casi cinco meses, el tiempo, el mundo, está loco.

La instantánea de hoy es la primera que cuelgo de las realizadas con mi nueva Fuji X10. Durante bastante tiempo he abandonado lo digital por diversas razones, la principal es que no siempre tenía ganas de cargar con la cámara reflex y sus objetivos, por lo que me limitaba a salir a la calle con pequeñas compactas analógicas o, como máximo, la Nikon FM2. Sin embargo echaba de menos llevar encima una cámara digital de calidad, de modo que en cuanto Fuji anunció la salida de la X10, la hermana pequeña de su maravillosa X100, la puse como objetivo y en navidades llegó a casa. Todo lo que pueda decir de ella son elógios, es todo un prodigio en cuanto a rango dinámico, ISOS elevados (para ser una compacta), nitidez, capacidades macro...pero sobre todo es la cámara perfecta para fotografía callejera, ya que la gente no se intimida ante ella y puedes disparar con la tranquilidad de que nadie te pondrá mala cara. Lo cierto es que disponiendo de una compacta tan capaz prácticamente no sería necesario disponer de una reflex digital, al menos en vacaciones, ya que a partir de ahora ésta será la única cámara digital que venga conmigo cuando salga de viaje.

La foto de hoy se la hice a una pareja que tomaba el sol a media tarde apoyados en los muros de la Catedral de Santiago, podría haber sido tomada en pleno verano...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Desastre consumado

Hoy debería haber tomado un vuelo hacia Alicante, mañana otro camino de Glasgow...pero en cambio estoy en casa, enfermo por primera vez en más de dos años. Puro agotamiento, no más, quizás un exceso de entrenamiento, puede que corra demasiados kms. todas las semanas, no lo sé. Me ha pillado desprevenido, cuando mejor me encontraba me he sumido en noches que se prolongan interminablemente, haciendo que tenga que estar en cama hasta la hora de comer, porque soy incapaz de levantarme, y si lo consigo tengo que volver a tumbarme diez minutos después.

Supongo que lo prudente es dejar vacíos esos asientos que protagonizan esta entrada, mejor eso que estar allí, esperando un avión y preguntándome si mi fatigado cuerpo resistirá el viaje...pero no puedo dejar de lamentarme por mi mala suerte, con los billetes pagados, la entrada del Glasgow Popfest en mi cartera...

No pasa nada, sólo ha sido un golpe de mala suerte, poco a poco me voy encontrando mejor, quién sabe, quizás el domingo pueda volver a entrenar, quizás en diez días no me pierda la Volta á Ría de Ferrol, mi próxima media maratón...pero Glasgow ya me lo he perdido, el pasado puente de diciembre lo arruinaron los controladores aéreos, éste me lo he cargado yo solito.

La foto de hoy la tomé hace unas pocas semanas, en mi primera visita al nuevo aeropuerto de Santiago de Compostela. Qué maravilla llevar la Olympus XA y saber que puedo hacer fotografías disparando a 1/8 y sabiendo que ninguna saldrá trepidada. Cuanto más utilizo esa cámara, más me gusta...

Disfrutad del puente, yo seguiré aquí, practicando un poco de estoicismo :-)

viernes, 7 de octubre de 2011

Autorretrato

¿Qué mejor espejo podía encontrar para hacerme una foto que el reluciente tapacubos de un clásico hispano? Sí, sí, hispano, porque rodeado de una exhuberante colección de joyas clásicas sobre ruedas fui a dar con un modesto Seat que me ofreció su reluciente tapacubos para que diera rienda suelta a mis ganas por retratarme.

Y es que al final no hay nada como los clásicos populares, esos que aún siendo lejanos están al alcance de los sueños de un pobre mortal. Porque no nos engañemos, un Cadillac es inalcanzable, pero un Seat 600, un 850, un 1430 Sport (mi favorito)...en fin, soñar es gratis. Mientras tanto siempre quedará la fotografía, hoy el protagonista de la instantánea soy yo, con mi Fuji Klasse W y la Olympus MJUII colgando de la muñeca. Soberbio el Lomography Redscale XR.

miércoles, 6 de julio de 2011

Estudiando en compañía

Tenía un carrete de Provia 100F en la Holga 120CFN desde hace meses, no sé qué tengo con esta cámara que no termino de sentirme cómodo con ella. Quizás sea el medio formato, la posibilidad de disparar únicamente doce fotos, quizás sea la poca versatilidad su lente de 60mm...pero lo cierto es que aunque no utilizo mucho esta cámara, los resultados siempre me agradan, especialmente en un día soleado.

Había olvidado que tenía esta foto aguardando terminar el carrete de 120mm para poder salir a la luz, el resultado ha sido tal cual el que esperaba cuando hice esta foto al comienzo de la primavera. Vi a esta chica acompañada de su perro, estudiando en el parque de Belvís, y sabía que esta foto me gustaría. Los colores son preciosos, el viñeteo acusadísimo, la falta de definición típica de la Holga le añade encanto a la imagen y centra nuestra atención en la estudiante...

Esta vez el carrete de diapo ha sido revelado por el proceso E-6, cada vez me gusta más este proceso, lástima que sea mucho más caro que el C-41...

miércoles, 8 de junio de 2011

Noche en el Obradoiro

Lo digital muchas veces se vuelve contra lo analógico. Normalmente cuando llevo un carrete a revelar pido que me den únicamente los negativos, puesto que yo mismo me encargo de escanearlos en casa. Esto hace que la resolución del escaneado sea la que a mí me conviene o apetece en cada ocasión. Escanear una foto con una resolución tremenda muchas veces puede estropear lo que era una buena foto, este es el caso de la foto que hoy traigo por aquí. Una foto que, dicho sea de paso, me encanta.

La instantánea creo que es más que reconocible, se trata de la fachada de la Catedral de Santiago tomada desde los soportales del concello. La cámara empleada es la Fuji Natura Classica y la película es la Fuji Superia 1600, obviamente, aunque la sensibilidad de la película es altísima, la cámara indicaba subexposición puesto que la luz era escasa. Menos mal que la Fuji Natura Classica y su modo Natural Photo están hechos precisamente para este tipo de situaciones y salvaron perfectamente las condiciones de luz adversas. La foto impresa tiene la luz y el color idoneos, mientras que el grano apenas se aprecia a 13x18cm. El problema viene cuando escaneo la foto, ya que al hacerlo a 2400ppp o más y al visionarla a gran tamaño en el monitor del Pc, el grano aparece con demasiada intensidad. Así pues, en esta ocasión la foto está subida a menor resolución, para no estropearla si le echáis un vistazo que no se limite a la miniatura de portada de artículo.

lunes, 30 de mayo de 2011

Ascensión

Ya están aquí las Fiestas de la Ascensión, no es que yo sea muy devoto, tampoco que me importe mucho esta celebración, pero lo cierto es que hay algo que sí que me gusta de esta fiesta y ese algo es la inmensa noria que todos los años se monta en lo más alto del parque de la Alameda. El año pasado ya dejé por aquí una instantánea de esta atracción, pero lo cierto es que la de este año es aún más bonita que la que disfrutamos en 2010. Hace unos días todavía estaban terminando de rematar su instalación (y la del resto de atracciones de feria) y no pude resistirme a echarle un primer vistazo. Sus colores son tan vivos y alegres, sin duda merece un buen reportaje fotográfico, con fotos nocturas y largas exposiciones incluidas. Y por supuesto, también habrá que disfrutar de ella, subiendo hasta lo alto de su circunferencia, para disfrutar de una preciosa panorámica del casco viejo de Santiago.

Aquí la primera visión de la noria de este año, con la Olympus MJU II y un Voigtländer Vchrome 100 revelado con el C41, proceso cruzado.

viernes, 27 de mayo de 2011

Cercanías

Seguimos con el tren, pero esta vez en Santiago (recordemos que en Lugo hay estación, también puente...pero el tren es algo así como un mito, pocos han logrado verlo con sus ojos), la primera de las fotos muestra el camino por el que el cercanías iniciará su marcha. La segunda se centra en la cabeza tractora del tren y al fondo, en segundo plano, la Ciudad de la Cultura de Galicia, en el Monte Gaiás.

De nuevo fotos tomadas con la recién estrenada Fuji DL Super Mini Zoom, grandísima compra, sin duda. Los colores y contraste son muy bonitos y en ambas fotos se atisba un delicioso viñeteo. Sospecho que esta cámara va a dar mucho de sí, no serán pocos los carretes que dispare con ella.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Enfoque

Segundo comentario del día, mañana me marcho de Santiago y pasaré unos días fuera, así que con esta segunda foto cerramos por ahora las muestras de imágenes de la Fuji Natura Classica. En esta ocasión quería comprobar el enfoque de la cámara a un objeto cercano y el consiguiente desenfoque del resto de la escena. La foto me gusta, pero he de decir que en retrato, con el sujeto más alejado de la cámara, ha logrado unos desenfoques del fondo mucho más bonitos.

En cualquier caso, como en el anterior comentario, foto realizada con una iluminación escasa, en este caso en el interior del Museo do Pobo Galego, menos mal que había alguna ventana abierta y se colaba algo de luz natural.

La próxima semana más fotos, esta vez supongo que tomadas en Alicante, pues allí estaré los próximos días.

lunes, 9 de mayo de 2011

VII Marcha dos 50Km de Santiago

Vamos cumpliendo con los planes, por los pelos, pero ahí estamos. Segunda de las cuatro andainas de 50km. que quiero realizar esta temporada. Después de la fantástica Andaina Bisbarra do Sar, en esta ocasión le tocaba el turno a los 50Km. de Santiago de Compostela. Una prueba a la que, dado que vivo en la ciudad, se me hacía difícil no acudir. Aún así estuve a punto de faltar a la cita, un inoportuno mal de estómago, unido a las previsiones de lluvia para la jornada, casi logran que después de madrugar el día de la andaina, marchara de nuevo para cama. Afortunadamente logré convencerme de que dado el maltrecho estado físico que presentaba y las pocas ganas de andar 50km. bajo la amenazadoras nubes, me limitaría a recorrer 20 ó 30km. para retirarme a mitad de andaina. Como digo, una estratagema para empezar a andar, sabiendo que una vez estuviera en camino, difícilmente iba a retirarme de la prueba.

A diferencia de la Andaina Bisbarra do Sar, donde el primer bucle siempre es menor, en los 50km. de Santiago nos encontramos con un primer bucle más largo (29km.), que discurre por la parte Norte de la ciudad, muchas veces compartiendo camino con el río Tambre, para terminar la prueba con un segundo bucle de 21km. que transcurre por el Sur y Este del término municipal de Santiago.

A las nueve en punto comenzamos a andar saliendo de la Plaza del Obradoiro en dirección hacia el Monte Pedroso, el punto más alto que se alcanza en la andaina y al que se llega en apenas cuatro km. No tuvimos que esperar mucho para que la lluvia hiciera acto de presencia, en la subida al Pedroso ya comenzó a caer agua con insistencia, tónica dominante en buena parte del primer bucle. Endureciéndose la prueba de inmediato porque entre lo mojado del terreno y la lluvia que caía prácticamente horizontal por culpa del viento, en el km. 10 ya andábamos todos con los pies empapados, y así seguiríamos hasta el final de la prueba. El primer bucle o anillo transcurrió todo el tiempo por senderos verdaderamente bonitos, muchas veces andando junto al río Tambre por caminos que en ocasiones te inducían a pensar que estabas dentro de una fraga. Antes tener tiempo a darnos cuenta ya estábamos rematando los primero 29km. de la prueba, la lluvia prácticamente obligaba a casi no parar en los avituallamientos, limitándome a recoger bebida y alimento sólido, para seguir camino sin descansar, intentando evitar así cualquier catarro.

El segundo anillo a priori era el de paisajes más feos, pero lo cierto es que en absoluto resulta desagradable, compartiendo en parte el recorrido del camino a Fisterra, para luego desviarnos hacia el Sur buscando la autopista de Orense y las obras del Ave, la parte más desagradable del recorrido. Finalmente se da la vuelta para cruzar la AP-9 y, dejando a nuestra izquierda la Cidade da Cultura, dirigirnos a Viso y entrar en Santiago de nuevo.

Me hubiera gustado detallar el recorrido, pero entre que no guardé el folleto informativo con el recorrido de la andaina (estaba tan mojado que se descompuso) y que me pasé las nueve horas charlando, lo cierto es que no recuerdo bien el nombre de los lugares por donde pasamos. Así que en esta ocasión esto es lo que hay. Una andaina recomendable y bien organizada, el año que viene habrá que repetir. Pero hasta entonces todavía quedan muchos km. por andar y correr, el próximo 4 de Junio toca estar en Salceda de Caselas para recorrer su andaina de 50km y después, si la rodilla derecha ya está definitivamente recuperada, intentaré volver a las carreras para retomar las medias maratones, pensando en debutar en los 42km. el año próximo.

martes, 3 de mayo de 2011

Descubrimiento

Me encanta la arquitectura contemporánea, pero vivo en Santiago de Compostela. No me quejo, Santiago es una ciudad preciosa, desde el punto de vista histórico y monumental no sé si hay muchas ciudades españolas que admitan comparación con la capital gallega, pero de estructuras y edificios modernos vamos algo escasos, la verdad. Lo cierto es que en el tiempo que llevo viviendo aquí tan sólo me ha llamado la atención el edificio de la SGAE. Así que no es de extrañar que hace unas semanas, buscando información cultural sobre la ciudad, me sorprendiera al tropezarme con una foto de un edificio que tenía buena pinta y que todavía no había descubierto. Se trataba de la sede de la Asociación Sociocultural A Trisca, situado cerca más o menos cerca de casa.

Ayer aproveché que quería hacer una prueba con el Lomography Redscale 100 (película que odiaba) para pasar a conocer este pequeño edificio. La prueba en cuestión era la última que se me ocurría antes de tirar todos los carretes de Redscale 100 a la basura, consistía en ver qué sucedía si disparaba la película con el selector de ISO de la cámara ajustado en 25. En teoría el resultado tenía que ser similar, cuando no idéntico, al del Lomography Redscale XR cuando trabaja con valores ISO bajos. El XR es una película de 400, el Redscale normal es de 100, pero más allá no creo que hayan muchas diferencias, de modo que lo lógico hubiera sido encontrarme con la misma estética.

El resultado de la prueba ha sido satisfactorio, el Redscale 100 con valores ISO bajos se comporta igual que su hermano Redscale XR. Eso sí, es algo impredecible, tan pronto te encuentras con tonos añejos, predominando los verdes y marrones, que te explosionan los amarillos en tu negativo, realmente curioso.

La cuestión es que aproveché la prueba para echarle a un vistazo a este edificio. Por ahora puedo decir que es de mis favoritos (en cuanto a diseño moderno, claro) de la ciudad. Pena que esté en una calle algo angosta que impide fotografiarlo desde todos sus ángulos. En cualquier caso, queda pendiente una futura visita provisto de una buena película en la cámara.

sábado, 30 de abril de 2011

¡Danzad, danzad!

Parece ser que ayer fue el Día Internacional de la Danza, con motivo de dicha celebración aquí en Santiago de Compostela ha habido representaciones de danza a lo largo de toda la semana. Vaya por delante que nunca había sentido el más mínimo interés por esta manifestación artística, pero sabiendo de su plasticidad y teniendo conocimiento de las representaciones que iban a tener lugar todos los días en la Plaza de Cervantes de la ciudad, opté por acercarme uno de los días a ver qué me encontraba.

Desde luego no me he convertido en un devoto de la danza de la noche al día, pero he de decir que resulta realmente atractiva de ver. Una cosa es el absoluto coñazo que me parece una representación de danza vista por la tele y otra muy distinta verla en directo. Tan sólo fueron cuarenta y cinco minutos, pero la concentración, los gestos, la fuerza, energía y coordinación exhibida por los bailarines me pareció realmente meritoria. Tanto que al día siguiente repetí, aunque no me gustó tanto la representación.

Obviamente subí cargado con una cámara, pero erré la elección, tenía ganas de disparar con la Nikon FM2, pero siendo una cámara absolutamente mecánica, sin ningún automatismo, no resultaba fácil hacer las fotos. Los movimientos eran rápidos y mientras tanto yo tenía que ocuparme de enfocar a mano, encuadrar y ajustar la exposición. Encima iba cargado con un carrete de ISO 200 y el Nikkor 28-105 no es precisamente luminoso (único defecto que se le puede achacar, porque por lo demás es una maravilla de nitidez y precisión), de modo que viendo que la obra se iba a representar a la sombra, no tuve más remedio que forzar el carrete hasta ISO 400 para obtener la velocidad necesaria. Al final todo resultó más sencillo de lo que esperaba, aunque al día siguiente subí con la reflex digital y eso sí es comodidad, lástima que no tenga el encanto de lo analógico...