Mostrando entradas con la etiqueta Lomografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lomografia. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de marzo de 2012

Cualquier tiempo pasado fue mejor...

Al menos éso es lo que pensé al ver esta valla...oxidada, golpeada, llena de desconchones, pintada de varios colores...un completo desastre. Sin embargo los últimos rayos del sol del día estaban dando en su cuerpo, lo que hacía que el amarillo de su pintura, hace tiempo deteriorado, pareciera recobrar algo de la viveza de sus primeros tiempos. La valla en sí apenas me interesaba, pero quedaba una foto del Lomography CN400 por disparar, de modo que abrí al máximo el Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF AF y disparé para captar el color. Creo que el objetivo y la Nikon FE2 se portaron, yo no tanto, aprecio algo de trepidación, pero es que la velocidad era de 1/10 y poco más se podía hacer sin el trípode.

Hoy una instantánea llena de color, no hace falta mucho más.

sábado, 3 de marzo de 2012

Y de repente, todo da un vuelco...

Así, tal cual, llevo un mes y medio que no quepo en mí de gozo, desde que la Fuji X10 llegó a casa soy como un crío con zapatos nuevos, sólo que ni soy un crío, ni la Fuji son unos zapatos. Pero para el caso es lo mismo, adoro mi nueva cámara, una pequeña compacta con un sensor y unas capacidades que sin duda ponen en entredicho a cualquier cámara reflex digital de gama básica o media equipada con el típico (que no por ello malo) objetivo de kit. Nunca había tenido una compacta digital que fuera tan capaz, bien es cierto que cuesta más que una reflex digital de las anteriormente mencionadas, pero esto es lo de menos, lo realmente importante es que ahora siempre llevo conmigo una compacta digital con la que puedo hacer gran parte de lo que hacía antes con la reflex digital. Pronto empezaré a poner aquí algunas de las fotos que he ido haciendo con mi nuevo juguete, pero el comentario de hoy va por otro lado...

Hace unos días salí de paseo con la Fuji X10, pero junto con ella llevaba una veterana Nikon FE2, una reflex analógica que ahora puede conseguirse por apenas 70 euros, y el ya mencionado por aquí Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF AF, un objetivo no muy luminoso pero tremendamente eficiente. La cuestión es que mientras paseaba con ambas cámaras pensaba en lo cómodo que me resultaba subir el ISO de la Fuji digital mientras que con la FE2 me veía limitado por el carrete Lomography CN400 que llevaba cargado, lo que hacía que muchas veces la velocidad de obturación cayera hasta límites en los que la trepidación estaba casi asegurada si no montaba la cámara sobre el trípode que no llevaba ese día.

La cuestión es que entre esos pensamientos el día pasó y agoté el carrete que llevaba en la Nikon FE2, los resultados de la Fuji (maravillosos, ya lo comprobaréis) los pude ver esa misma tarde, los de la FE2 un día después, cuando recogí el carrete de la tienda a la que voy habitualmente. Nada más llegar a casa procedí a escanear los negativos y conforme veía los resultados me iba olvidando de las limitaciones impuestas por la fotografía analógica. La foto de hoy es una más de las que hice esa tarde, elegida prácticamente al azar, pero me parece un buen ejemplo de por qué seguir disparando película. Los colores y el grano en la fotografía me maravillan. Lo digital siempre será más perfecto, más "aséptico" si queréis, pero...perderse la oportunidad de experimentar la belleza que el negativo color (ya no digamos la diapositiva, o el b/n en fotografía social) nos proporciona es un lujo que todos aquellos aficionados a la fotografía que nunca han disparado en analógico no deberían perderse...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Customizando (que es gerundio)

Tenía ganas de hacer la prueba. En mis manos una Rollei Prego Micron, pequeña compacta, antaño casi de lujo (están un escalón por debajo de las compactas pata negra), equipada con una lente Apogon de doble focal. Esto es, puede trabajar tanto en 30mm, como en 30mm panorama o 24mm panorama. En caso de utilizar la cámara tal y como fue concevida obtenemos unas imágenes de extraordinaria nitidez, pero mi idea era otra, a mí lo que me apetecía era customizarla, abrirla y bloquear las pestañas del modo panorámico para dejar esa lente de 24mm libre de cualquier limitación.

Dicho y hecho, cámara trucada y salgo a fotografiar, miro por el visor y ninguna línea de corrección del paralelaje o enfoque que me limite. Todo lo que veo por el visor es lo que sale en la fotografía, claro que tiene que haber truco, precisamente aquel que busco, porque esa lente no está preparada para trabajar en 24mm sin el formato panorámico, de modo que espero tener un viñeteo acusado y cierta distorsión en los bordes de la fotografía...

Afortunadamente el resultado es el esperado, cargada con un Agfa CT Precisa revelado por el proceso E-6 la definición y los colores que logra la Rollei Prego Micron son una maravilla...siempre y cuando no nos vayamos a los bordes de la fotografía, donde nos encontraremos con un precioso viñeteo y cierta aberración en la imagen. En definitiva, en cinco minutos y con una ligera modificación podemos tener una cámara con una lente de 24mm y definición infinitamente superior a una LC-A y con su mismo, cuando no más, viñeteo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Superando prejuicios

Tengo que reconocerlo, siempre había mirado a la Lomography Sprocket Rocket con cierta desconfianza, recelo...incluso superioridad, sí. Me gustan las cámaras de calidad, ya sean reflex o compactas, el tipo de cámara me es indiferente...pero por favor, que sean máquinas de calidad, es lo único que pido. Cuando de lomografía se trata no cambio de parecer, tengo una Holga que adoro, también otros juguetes lomográficos...pero mi cámara favorita es la LC-A, me permite regular la apertura del diafragma, tiene enfoque por distancia, una lente razonablemente nítida que produce imágenes deliciosas...y si tuviera que elegir otras cámaras lomo, sin duda me quedaría con una Lubitel o una Horizon.

Claro que a nadie le amarga un dulce, una conocida marca de ropa tuvo la brillante idea de regalar cámaras lomográficas con ocasión de la inauguración de su tienda por internet...y yo no me iba a quedar sin mi cámara (en realidad conseguí dos). Tan sólo había que estar frente al ordenador a una hora determinada, comprar algo para mi novia...y esperar a recibir mi(s) camara(s). La fortuna me sonrío y llegaron a casa una Sprocket Rocket y una Spinner que me hicieron ilusionarme con sus curvas. La Spinner es divertida, casi tanto que no es necesario hacer fotos con ella, pero la Sprocket Rocket...bueno, de pronto se convirtió en la niña de mis ojos, no pude evitarlo, me cayó en gracia. Puede que su lente fuera de plástico, que tan sólo fuera capaz de ofrecer dos velocidades de obturación (escasas en ambos casos) o que sus opciones de enfoque fueran más que limitadas...la Sprocket Rocket conquista una vez la tienes en tus manos, ella es retro, yo amo lo retro...es ligera, yo cargo con muchas cámaras...su visor lo capta todo, y a mí me gusta ver el mundo entero...

Así, con un único vistazo, de golpe y porrazo superé todas mis reticencias hacia la Lomography Sprocket Rocket y comencé a preparar nuestra primera vez. Sabiendo de sus carencias (luminosidad y definición) busqué un Fuji Sensia 400 y lo cargué en la cámara en un día soleado, decidiendo que utilizaría el proceso E-6 para reducir el grano y obtener unos colores más vívidos. El resultado me maravilla, no deja de ser una cámara de juguete, pero en un día soleado y con una buena película la cámara produce preciosas imágenes genuinamente lomográficas. Su viñeteo, exagerado e irregular, es ideal para hacer fotos marítimas y los reflejos de su lente disparada frente al sol son curiosísimos, eso por no hablar de la exposición de las perforaciones de la película. La instantánea de hoy corresponde a una vista sobre el imponente Faro de Cabo Vilán, en Camariñas, creo que la imagen habla por sí misma...

No sé, ni pienso probar, qué pasaría con una película negativo color de ISO 100 en un día con poco sol, pero lo cierto es que la Sprocket Rocket tratada con mimo es capaz de producir muchas satisfacciones. ¡Gran descubrimento!




jueves, 6 de octubre de 2011

Días de fútbol

Ya lo decía ayer, en ocasiones logras la foto que buscabas, claro que lograr más de una foto que realmente te guste con apenas unos días de diferencia...eso es mucha suerte, sin duda. La foto de hoy es fruto de una tarde de aburrimiento, una historia que a priori no resulta muy atractiva pero que demuestra que siempre hay que estar preparado para que las cosas cambien...

Domingo por la tarde, me encuentro descansando después de haber salido a entrenar (algún día, si las molestias y lesiones remiten, retomare los comentarios sobre las carreras populares) cuando de pronto la familia política se moviliza y decide que hay que ir a ver un partido de fútbol femenino. A mí el fútbol me importa bien poco, nada en realidad, pero finalmente accedo a acompañarles. Por otra parte, y para ser sinceros, las pocas veces que he visto jugar al equipo femenino de fútbol de la localidad hay que reconocer que lo he pasado bien ya que las chicas son francamente buenas, así que al menos sé que hay bastantes posibilidades de ver un partido entretenido...aunque a mí el fútbol...ya digo. Contra todo pronóstico me encuentro con una primera parte soporífera (bueno, vale, en realidad mi hastío se debe a que las jugadoras locales juegan unos primeros minutos francamente malos) de modo que visto el panorama opto por ir al coche a por mi cámara para terminar de gastar el carrete de Lomography CN400 que llevo cargado en la Nikon FM2.

En el descanso me dedico a hacer fotos del recién estrenado campo de fútbol local, comienza la segunda parte y centro mi atención en las jugadoras, aunque poco a poco mi atención se divide entre la cámara y el campo, ya que el equipo local empieza a dominar y jugar como otras veces les he visto. Fotografío determinados lances del juego, aplaudo las ocasiones de gol, las paradas de "nuestra" guardameta...y celebro el gol que finalmente nos dará la victoria. El carrete está a punto de acabar cuando una pelota llega casi a mis pies, me dispongo a hacer una fotografía con el excelente Nikkor 50mm f/1.4 AIS cuando una jugadora local se acerca para sacar de banda, la chica se da cuenta de que quería hacerle una foto al balón y cuando está a punto de cogerlo se queda paralizada, esperando a que haga la foto...y ése es el instante en el que de veras tengo que hacer la foto. Ya está, foto hecha, carrete acabado, el equipo local gana y yo me llevo mi fotografía. Todos contentos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

En el fin del mundo...

Hay ocasiones en las que la fortuna nos sonríe y nos ofrece el marco idóneo para realizar la fotografía que llevamos en mente. No siempre sucede, todo lo contrario, lo normal es regresar a casa con un montón de fotos que aún gustándonos, no llegan a ser eso que esperábamos, de modo que cuando por fin revelamos nuestra película y acertamos a ver algo parecido a los imaginamos la satisfacción nos invade.

La instantánea de hoy es una de mis favoritas de los últimos tiempos. Está realizada en el Cabo Prioriño, justo detrás del Puerto Exterior de Ferrol, en un lugar constántemente azotado por el viento y las olas del Atlántico. Nuestra intención aquel día era recorrer el camino que hay desde Ferrol, donde habíamos visitado el Arsenal Militar de la ciudad, hasta el Puerto Exterior de Ferrol, pasando primero por la Fortaleza de La Palma. Un recorrido bastante curioso y recomendable, aunque también hay que decir que su final, en ese nuevo puerto industrial del Ferrol, no merece la pena ya que apenas podemos acercarnos para contemplarlo en su totalidad. Pero a cambio, junto a él, tenemos el pequeño faro de Cabo Prioriño, donde me encontré con esta pareja de perras descansando tranquilamente frente a un edificio de diseño contemporáneo. La ocasión inmejorable, Ola y Holga, que así se llamaban las perras, reposaban sobre el terreno, impasibles e inalterables frente al viento y a mis cámaras. La foto de hoy está realizada con la maravillosa Fuji Klasse W y un Lomography Redscale XR 50-200 disparado a ISO 25. El resultado...el esperado, o algo parecido, que no es poco. Algún día volveré a visitar de nuevo a esta pareja...

jueves, 22 de septiembre de 2011

Veterano

Me gusta lo antiguo, será cosa de la edad, que hace que las cosas del pasado nos recuerden una juventud que poco a poco se nos va escapando. Nunca he dejado de usar el giradiscos, me decanto por la fotografía analógica, admiro los coches clásicos...por lo general cuando voy a algún sitio siempre acabo fijándome en todo aquello que pude contemplar cuando era un niño o adolescente. Y en el puerto de O Grove no podía ser de otra manera, allí me encontré con multitud de pesqueros modernos, con sus cascos metálicos y sus últimos sistemas para la pesca, sin embargo no pude quitarle la vista de encima a este pequeño pesquero. Realizado enteramente en madera, con su iluminación tradicional, su viva decoración...imposible no volver treinta años atrás, imaginando aquellos años en el levante español, aquellos veraneos de más de dos meses en los que madrugaba para ver cómo llegaban a puerto los pesqueros de Guardamar del Segura, contemplando cómo descargaban las capturas...mundo viejuno.

martes, 13 de septiembre de 2011

Aparcamiento

Sin tantos humos, ni pitidos de los conductores, sin el gris del asfalto, olvidándonos de la atmósfera opresiva de sus interiores oscuros y malolientes...si tengo que elegir, prefiero un barquito y un amarre.

martes, 30 de agosto de 2011

Bubbles

No puedo evitarlo, cada vez que visito un puerto y me encuentro con estas boyas que sirven para proteger los barcos de colisiones o rozaduras, pienso en Bubbles, el tema de los injustamente olvidados The Free Design. Afortunadamente Siesta Records los recuperó en los años 90's, reeditando toda su discografía en forma de preciosos vinilos en doble 10", un acierto más que añadir a la discográfica madrileña que ahora parece extinta.

En cualquier caso, no nos salgamos de lo que centra nuestra atención en Instantáneas de Fondo, la fotografía, no quiero que la música se adueñe de este sitio, más existiendo 360º de Separación. La instantánea de hoy esta tomada en el puerto de Ferrol, un puerto al que le tengo bastante cariño porque no pone barreras a que los curiosos deambulen por sus pantalanes cámara en mano. Sólo de este modo se pueden tomar fotografías como la de hoy u otras muchas que atesoro y reflejan el día a día de un barco de pesca.

martes, 23 de agosto de 2011

Puerto de Cedeira

Hacía muchos años que no pasaba por Cedeira, un pueblecito que en el pasado, cuando aún no vivía en Galicia, frecuentaba con mucha frecuencia. La verdad es que lo echaba de menos, para mí Cedeira marca el inicio de una ruta que recorre los parajes más bonitos de la costa gallega, que no es poco. Desde Cedeira hasta Ribadeo uno no puede dejar de maravillarse con la costa (cantábrica, en su mayor parte), las playas, acantilados, los montes con sus espectaculares vistas...

Pero no me andaré por las ramas, aprovechando que fuimos a pasar unas horas a Cedeira estuve haciendo una serie de fotos de sitios que había frecuentado en el pasado, como el puerto del pueblo. Las fotos que hoy dejo aquí no se conrresponden con el puerto pesquero, al menos no el industrial, si no que reflejan la multitud de pequeños barquitos (algunos ni siquiera llegan a tal denominación) que pueblan el pequeño pueblo de la localidad. La primera foto está tomada desde la fortaleza del municipio, la segunda está tomada desde el ángulo inferior derecho de la primera fotografía. Es decir, son dos puntos de vista de una misma imagen.


viernes, 19 de agosto de 2011

Lo que no se debe hacer

Disparar contra el sol, es obvio, cualquiera sabe que si lo haces apenas obtendrás una serie de sombras. Esto en un atardecer en llamas puede tener su gracia, pero en el resto de las ocasiones ya sabemos que, o bien jugamos a compensar la exposición, o nuestro objeto protagonista saldrá en forma de silueta, no más.

Pero bien, hay días en los que apetece jugar, incluso buscar una silueta, nada más. Así que este fin de semana, estando en Cedeira y con un sol de justicia que iniciaba su descenso hacia el horizonte, me dio por hacer algunas fotografías a contraluz. Era el primer día que sacaba la maravillosa Minolta AF-C, cámara en la linea de la famosa Lomo LC-A, aunque yo diría que más parecida a la serie XA de Olympus. Una pequeña maravilla con una lente estupenda que desde ya mismo se ha convertida en una de mis compactas favoritas, ya iré colgando por aquí alguna foto en condiciones, puesto que con las de hoy no se pueden apreciar las bondades de su lente.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Coliseo

Hace unos días veíamos una foto de unos novios asiáticos haciéndose fotos junto al Coliseo de Roma. Bien, hoy vamos a ver bien el que probablemente sea el monumento más emblemático de la capital de Italia. Todavía restan un par de instantáneas más para olvidarnos de él, pero hoy nos dedicamos a este edificio histórico, para verlo en solitario, con toda su majestuosidad, y junto al Arco de Constantino, que se encuentra entre el Coliseo y el Foro Romano.

Un día antes de viajar a Italia recibí la cámara analógica que quería llevar conmigo, la Fuji Zoom Date f/2.8, dotada de un super angular de 24mm con el que estaba seguro de que no se me escaparía nada en mi viaje. Siempre es un riesgo llevarse una cámara sin probar a un viaje, pero en esta ocasión me arriesgué, cargándola casi siempre con mi película favorita de negativo color, el Kodak Ektar 100. El resultado para mí es un completo éxito a la altura del logrado con una cámara infinitamente más cara, como la Fuji Klasse W. Sin duda la mejor elección para aquellos aficionados a la fotografía analógica que quieran tener una pequeña cámara compacta con una lente gran angular y una nitidez fuera de serie.

martes, 9 de agosto de 2011

Volviendo a los mismos lugares

Lo reconozco, soy un hombre de costumbres, intento sobrellevarlo lo mejor que puedo, me esfuerzo por introducir variaciones en mis hábitos, pero lo cierto es que cuando algo me gusta...desde comer siempre en los mismos restaurantes (de vez en cuando pruebo uno nuevo, pero normalmente me gustan más los de siempre), a beber siempre la misma marca de whisky, o repetir la misma foto de un sitio al que voy con relativa frecuencia. La foto de hoy pertenece a mi última visita a Oporto, no puede ser más típica, el puente Dom Luis I sobre el río Duero, las barcas que antiguamente transportaban el vino, la bodega en lo alto de la colina...seguro que ha aparecido en un par de ocasiones por aquí, pero cada vez que visito Oporto no puedo resistirme a acercarme a mirar si todo sigue en su sitio, como si hubiera cambiado algo en los últimos cien años...


En esta ocasión llevaba conmigo una Olympus XA2 cargada con un Lomography Color 100, buena combinación para dejar constancia del que es uno de los rincones (es un decir, lo de rincón) más bonitos de todo Oporto, lo cual no es poco, ya que es una ciudad fantástica.

Postal turística

Escondida en el número 19 de la Via Pellegrino se encuentra uno de esos pequeños secretos que encierra la ciudad de Roma. Al llegar a esa dirección ubicada en pleno centro histórico de la ciudad italiana, nada parece indicar que allí vayamos a encontrar punto alguno de interés, pero lo cierto es que si nos fijamos en la triste y lúgubre arcada que se abre ante nosotros (Arco Degli Acetari) y nos decidimos a traspasarla, damos con un patio de vecinos que pronto reconoceremos por su tipismo y por haber sido reproducido una y mil veces en las guías turísticas romanas.

Lo primero que observamos en este pequeño patio, descuidado, como toda la ciudad romana, es que parece desubicado dentro de la propia urbe, ya que su tranquilidad mundana no parece digna del agitado centro histórico de la capital italiana, si no más bien del maravilloso y popular barrio del Trastevere, mi rincón favorito de Roma. A poco que estemos unos minutos allí, contemplando la descuidada pintura muchas veces repleta de desconchones, observaremos a sus vecinos disfrutando tranquilamente de la vida, tomando un café, leyendo un libro...sin importarles los turistas (somos pocos los que llegamos aquí, la verdad) curiosos ávidos de disfrutar de esta idílica visión de la vida romana, tan alejada de la real, repleta de coches a toda prisa y conductores malumorados. Los viajes merecen la pena por este tipo de detalles, así que si viajas a Roma, no dejes de buscar este patio, su contemplación merece cinco minutos de tu tiempo.

viernes, 17 de junio de 2011

Fe a la portuguesa

Hace tiempo leí que Braga era la ciudad porguesa donde con mayor fervor se profesaba la fe católica. Hasta tal punto se resaltaba esta circunstancia que durante la pasada Semana Santa suspendí un probable viaje a la ciudad para no tener que sufrir las supuestas aglomeraciones de sus procesiones, o tener alguna dificultad para encontrar alojamiento.

No mentía esa información a la que aludo, después de visitar la ciudad por segunda vez, ahora ya en profundidad, diría que Braga es difícilmente concebible sin la profunda religiosidad de muchos de sus habitantes. Y desde luego que esto no tiene que ver con la cantidad de iglesias que pueblan sus calles, ni siquiera con el famoso Santuario de Bom Jesus, si no con pequeños detalles de la vida diaria que te hacen comprender lo diferentes que son las cosas en esta agradable ciudad. Por ejemplo, me resultó extremadamente curioso comprobar cómo en la puerta de una tienda de MANGO había pegados (por los propios trabajadores, o la dirección) carteles que anunciaban romerías o fiestas en honor a un santo/a. Algo así en España no podría suceder, aquí asociamos la religiosidad (es un hecho, no me posiciono, sólo digo lo que hay) con algo del pasado, incluso generando mofa, cuando no irritanción y beligerancia, en parte de la población. Ver ese tipo de publicidad en una de las tiendas de MANGO en España en principio me resulta impensable.

Otro detalle, la religión no sólo se vive en las iglesias. Salpicando las calles de Braga podemos encontrar un buen número de altares, no me fijé a quién estaban conmemorados, en los cuales la gente tiene un lugar para dejar sus velas o cirios, supongo que buscando un mayor efecto en sus plegarias. Cosa realmente curiosa y, de nuevo, impensable en España, donde dicha manifestación no duraría más que unas horas, siendo arrasada en poco tiempo por el salvaje de turno.

Mi religiosidad es la justa, la verdad, quizás por ello me sorprenda tanto la forma de ser de la gente de Braga, aunque quizás lo que más me llama la atención, en general, es que los portugueses siguien siendo personas educadas y amables, respetuosas con los demás, cosa que aquí en España hace mucho que se olvidó. Volver al país vecino siempre es un verdadero placer, nunca me canso.

Ah, la foto de hoy, lo olvidaba, está tomada en uno de esos altares que hay dispuestos por las calles. Fuji Klasse W y Agfa Vista 200. Una buena película, con un grano agradable, pero a años luz del Kodak Ektar con el que cargué la Klasse W por primera vez. Obviamente, son películas de características (y precio, vaya) completamente distintas. Esta foto es una de mis favoritas de los últimos tiempos.

jueves, 16 de junio de 2011

¡Camarero, una de sardinas! (Nueva cámara lomográfica)

Los cerebros de los inventores de Lomography están que echan humo, no estando contentos con el reciente alumbramiento de estupenda (futuro capricho, al tiempo que cae) LC-Wide, acaban de descolgarse con una nueva novedad lomográfica en forma de lata de sardinas. Sí, sí, has leído bien, lata de sardinas, porque La Sardina, la nueva cámara lomográfica hace fotos, pero por su diseño bien podría albergar una suculenta ración de este pescado en su interior, tremenda.

En esta ocasión Lomography se aleja del concepto LC-A, LC-Wide, Horizon, Lubitel etc, es decir, el de cámara seria con buenas prestaciones, para entregarnos lo que podría denominarse toy camera, o cámara de juguete en castellano. Y es que no podríamos definir mejor a esta nueva sardinilla que está con nosotros, toda ella está hecha de plástico, lente incluida, en colores vivos que hacen que la cámara te entre por los ojos.

Cuatro son los modelos de La Sardina disponibles, dos sin flash y dos con él. A cada cual corresponderá elegir su émulo favorito de The Kandor (la inspiración es aquella vetusta cámara es clarísima), por aquí ya estamos decididos, la nuestra será el elegante modelo Sea Pride, ya que tanto por color, como por no llevar flash es el que más se adapta a nuestro gusto y necesidades.

Pero bueno, La Sardina es muy llamativa y bonita, pero no deja de ser una cámara fotográfica, de modo que no estaría de más repasar las características técnicas de esta cámara. En primer lugar su objetivo, presenta como novedad una ámplia focal de 21mm con una apertura fija de f/8 y una velocidad de obturación normal de 1/100. Esto hace que a no ser que el día sea extremadamente luminoso lo más aconsejable para La Sardina será cargarla con película de ISO 400 para obtener instantáneas bien expuestas.

Pero no acaba ahí la cosa, como buena cámara lomográfica La Sardina tenía que aportar algo más, y ese algo es tanto la posiblidad de realizar múltiples exposiciones como disparar en modo bulb. Además los modelos equipados con flash no lo hacen con un flash cualquiera, si no con el flash más potente diseñado hasta la fecha por Lomography, con tres niveles distintos de potencia a emplear según nuestras necesidades y unos filtros para pintar de color nuestras fotos nocturas.

El precio de este nuevo producto Lomography es de 49 euros para las versiones Sea Pride y Marathon (sin flash), mientras que La Sardina Fischers Fritze y El Capitán, que incluyen un llamativo flash, se vende por 89 euros, todo ello en la tienda nacional de Lomography.


viernes, 10 de junio de 2011

Antena

Hace unas semánas estaba de visita en Coruña, los sábados solemos salir a comer fuera y en esa ocasión decidimos dar una vuelta por Coruña. No es que sea una ciudad especialmente interesante o monumental, pero lo cierto es que es una ciudad que transmite una sensación de calidad de vida tremenda. Eso de tener una playa como Riazor en pleno centro de la ciudad es un lujo que no muchas urbes pueden permitirse.

En cualquier caso, nuestro interés en ése día no era visitar Riazor, aunque terminamos comiendo en uno de los restaurantes cercanos a la playa, si no visitar el casco viejo de la ciudad. De modo que después de comer allá nos dirigimos, empezando la visita en la Plaza de María Pita, para ir ascendiendo por pequeñas callejuelas que nos conducían entre iglesias y conventos, esperando atravesar el casco viejo para encontrar la fortaleza de la ciudad. Claro que afortunadamente siempre hay lugar para la sorpresa y fue así como en nuestra búsqueda (pérdida, más bien) de la fortaleza fuimos a tropezarnos con el genial edifico que hoy traigo por aquí. Se trata de la Torre de Control y Salvamento Marítimo de Coruña. Lo cierto es que el edifición me encantó desde el primer vistazo, impresión a la que ayudó el fantástico día que hacía, con un cielo de un azul profundo y la luz del sol reflejando en los muros del edificio.


Desde ya, este edificio es la antena más grande del mundo, ya que tiene esa forma. Al menos la más grande de mi mundo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Noche en el Obradoiro

Lo digital muchas veces se vuelve contra lo analógico. Normalmente cuando llevo un carrete a revelar pido que me den únicamente los negativos, puesto que yo mismo me encargo de escanearlos en casa. Esto hace que la resolución del escaneado sea la que a mí me conviene o apetece en cada ocasión. Escanear una foto con una resolución tremenda muchas veces puede estropear lo que era una buena foto, este es el caso de la foto que hoy traigo por aquí. Una foto que, dicho sea de paso, me encanta.

La instantánea creo que es más que reconocible, se trata de la fachada de la Catedral de Santiago tomada desde los soportales del concello. La cámara empleada es la Fuji Natura Classica y la película es la Fuji Superia 1600, obviamente, aunque la sensibilidad de la película es altísima, la cámara indicaba subexposición puesto que la luz era escasa. Menos mal que la Fuji Natura Classica y su modo Natural Photo están hechos precisamente para este tipo de situaciones y salvaron perfectamente las condiciones de luz adversas. La foto impresa tiene la luz y el color idoneos, mientras que el grano apenas se aprecia a 13x18cm. El problema viene cuando escaneo la foto, ya que al hacerlo a 2400ppp o más y al visionarla a gran tamaño en el monitor del Pc, el grano aparece con demasiada intensidad. Así pues, en esta ocasión la foto está subida a menor resolución, para no estropearla si le echáis un vistazo que no se limite a la miniatura de portada de artículo.

viernes, 3 de junio de 2011

Cerca y lejos

A veces pasamos por encima detalles a los que podríamos sacarles mucho partido. Como muestra la foto de hoy, creo que pasé cerca de media hora haciéndole fotos a este puente, ubicado en la localidad de Rianxo y que sirve para conectar dos de las playas de la localidad. Más que el puente en sí lo que me llamó la atención fue una serie de pequeñas barcas de pesca que se encuentran resguardadas detrás de él, algunas se están semihundidas, presentando un aspecto ciértamente cochambroso. Aún así, el puente en segundo plano termina de llenar por completo alguna de las fotografías que hice aquel día. Sin embargo es el propio puente el protagonista de la foto que más me ha gustado del último carrete realizado con la estupenda Fuji Klasse W, en concreto se trata de un Kodak Ektar 100, probablemente mi película de negativo color favorita, dotada de unos colores y contraste sin igual y un grano finísimo, lo que unido a la definición de la lente 28mm f/2.8 de la Fuji Klasse W hace que la estética de las fotos sea realmente buena.

Aquí ya véis, tan sólo enfoco unas tuercas, quizás a treinta o cuarenta centímetros de distancia del objetivo y con éste con la apertura fija de f/2.8. Me encanta la definición del primer plano y el contraste entre la madera recién barnizada del puente y el color del cielo. Por otra parte el desenfoque del fondo es sutil pero realmente bonito y la sensación de profundidad está muy lograda. Lástima que no me quede ningún Kodak Ektar 100 ahora mismo, tengo que hacerme con unas cuantas unidades a la mayor brevedad posible, porque su combinación con la última y más avanzada de las cámaras analógicas de Fuji me resulta altamente atractiva.

martes, 31 de mayo de 2011

No es cuestión de tamaño

Hoy actualización breve en Instantáneas de Fondo, ayer hablaba de una noria y hoy me levanta pensando en el incesante movimiento de la noria al girar. Todo esto porque la sensación de vértigo que me acechaba desde hacía algunos días, ha terminado por apoderarse de mí. No hay problema, Dogmatil al cuerpo y a seguir funcionando a medio gas, no hay otro modo, imposible salir a entrenar, bastante tengo con el pasillo de casa, que aún en su estrechez me da lo suficiente como para algún que otro bandazo producto del mareo. No quiero ser pesimista, pero mucho me temo que este año no habrá viaje en la noria instalada en el parque de la Alameda con motivo de las fiestas de la Ascensión. Bastantes vueltas dan las cosas a mi alrededor, como para tentar la suerte...

La foto de hoy salió tal y como esperaba, la protagonista de la instantánea es una pequeña flor que se encontraba luchando contra el viento, en el extremo de un pequeño arbusto que crece en un muro. La idea era enfocar la flor y desenfocar el resto de la escena, más o menos lo he conseguido. No es la primera foto de este tipo hecha con la Zenit 212K que dejo por aquí, la verdad es que la primitiva cámara rusa se porta a las mil maravillas con el Heliar 50mm f/2.