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jueves, 14 de junio de 2012

El bosque en miniatura

Temo que a partir de ahora deberé ser más breve, el tiempo libre se ha esfumado en esta nueva etapa de la vida en Santiago, por lo cual tendré que reducir tremendamente las horas que dedico a fotografía, música o deporte. Así pues creo que por aquí me limitaré a seguir colgando fotos pero con comentarios más someros. 

La instantánea de hoy fue tomada durante una reunión de Nikonistas (usuarios de Nikon, vamos) analógicos gallegos que se realizó hace unas semanas. Al ir cargados con bastantes objetivos y por encima, prestárnoslos entre nosotros para probar nuevas ópticas, el material propio tuvo un uso bastante limitado, sin embargo tuve tiempo de sacar el modesto pero capaz Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 ED IF AF para hacer alguna fotillo, de entra las que destaco este pequeño bosquecillo de flores de primavera. Se da la circunstancia de que recientemente ha llegado una Nikon F100 a casa, el equivalente en analógico a mi Nikon D300 digital, y el Nikkor 28-105mm en su momento fue el objetivo de kit (menudo objetivo de kit) para la F100, así que ahora tengo el equipo completo.

martes, 22 de mayo de 2012

Una cuestión de suerte

Sí, muchas veces todo se reduce a suerte, tener o no tener un poquito de ella. Vuelvo a casa, no recuerdo si contento por las fotos realizadas o no, pero lo cierto es que la Nikon F100 ya iba en la mochila con el carrete acabado. En la mano llevo la Rollei Prego Micron, una compacta a la que he modificado su lente de 24mm para que en vez de en modo panorama "fake" dispare impresione la imagen en todo el negativo (de ahí el viñeteo y/o falta de definición en las esquinas), voy andando por la Plaza de la Quintana y en las escaleras veo la imagen, lo primero que me llama la atención es el perro con la gorra, empiezo a subir los escalones, no me detengo, llego a la altura de la foto y apenas sin detenerme apunto y disparo, sigo andando a sabiendas de que la composición era la correcta.

La suerte está echada, termino el carrete, lo llevo a revelar y al ver la foto sonrío. Él con esa cara de pasar de todo, ella dedicándome una bonita sonrisa, el perro con su gorra, el otro animal con la mirada absorta en el infinito, la bicicleta llenando el encuadre y los litros de cerveza conduciéndonos hacia ella. Supongo que esto es fotografía callejera, de esa que tanto me gusta, una cuestión de suerte, pero también el fruto por la constancia de llevar siempre una cámara en la mano, a punto para ser disparada.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Nothing like home

Pues eso, que a falta de tener mayores medios, en casa también se pueden salvar muchas situaciones. Mi intención era hacer una sesión de retratos, pero carezco de un sistema de iluminación para interiores, así pues tuve que solventar el problema con iluminación natural. Una simple ventana proporciona una fuente de luz fantástica a determinadas horas del día, no precisamente a mediodía, como fue el caso, pero también eso puede solucionarse con algo de imaginación, basta bajar algo la persiana para tener la iluminación correcta y un efecto creativo gracias a la luz que se filtra entre los agujeros de la persiana.

¿Muy limitado? No creáis, tengo controlados en Flickr a una serie de fotografos estupendos que realizan casi todas sus sesiones con la iluminación exterior que se cuela a través de las ventanas de sus casas. Y bueno, a la vista del resultado, desde luego no será la última vez que haga una sesión en casa. En cuanto al equipo empleado, todo un FF de bajo coste: Nikon FE2 + Nikkor 50mm f/1.4 AI + Kodak Tri-X, vamos, un equipazo del que se puede disponer por menos de 200 euros. Ríete tú de la D800.

martes, 24 de abril de 2012

El chico del tambor

Sigo con la fotografía social, callejera...en fin, llamadlo como queráis, la cuestión es que es el tipo de fotografía que más practico últimamente y el que más me está gustando de un tiempo a esta parte. Y claro, como no podía ser de otra forma, en blanco y negro, ya que este tipo de fotografía parece que huya del color. En blanco y negro lo tengo (todo el mundo debiera) claro, lo analógico se lleva de calle a lo digital, ninguna cámara digital, por muchos miles de euros que pueda costar, logrará acercarse lo más mínimo al encanto de lo analógico. Con una simple Nikon FE2, un objetivo barato tipo Nikkor 50mm f1.8 en cualquiera de sus versiones, y la eterna Kodak Tri-X se obtiene una variedad de grises y un grano que aún en nuestros días está a años luz del resultado que se pueda obtener con cualquier maravilla digital. Cada herramienta para lo que es, y lo digital todavía no ha llegado a los niveles de lo analógico...aunque en algunos momentos se le acerque, para qué negarlo.

La foto de hoy está realizada con una Fuji X10, la compacta digital de gama alta que suelo llevar conmigo a todas partes. De acuerdo, no es analógica, y esta foto es en blanco y negro, pero hay que admitir que la pequeña Fuji ha hecho un gran trabajo. Me encanta la foto por el choque de actitudes entre los adultos y el niño, los adultos a lo suyo, tocando la pandereta y cantando, mientras que el niño, como buen niño que es, se muestra curioso frente al extraño que apunta con su cámara directo hacia él.

miércoles, 11 de abril de 2012

Ni un paso más

El título de la entrada en esta ocasión creo que está más que justificado, no hay más que mirar al protagonista de la foto. Exhausto después de haber pasado toda una mañana en una de las típicas ferias gastronómicas que se celebran por toda Galicia.

Yo también estaba cansado, había pasado toda la mañana haciendo fotos de la fiesta: autoridades, vendedoras de queso y pan, compradores ávidos de llevarse las mejores piezas a casa, pulpeiros, feriantes y personajes de toda condición...ahora sólo quedaba comprar el pulpo para llevarlo a casa y comer. Y mientras esperábamos nuestro turno me fijé en este señor que reposaba en unas escaleras, la foto estaba en mis propias narices y la diminuta Fuji X10 en mis manos, así pues enfoqué no sin cierto disimulo he hice la foto, una única toma, no había oportunidad para más, no era cuestión de que la paciencia de este buen señor se colmara.

Por culpa de un despiste llevaba la cámara en medición puntual, de modo que para salvar la foto ha habido que hacer un recorte, ya que parte de la toma acusa una clara sobreexposición, sin embargo he podido salvar lo importante, al señor que descansaba en las escaleras con gesto resignado. Es la primera de mis fotos que seleccionan en Flickr para "explorar", creo que se seleccionan unas quinientas fotos diarias de las tres o cuatro millones de fotos subidas a diario, no está mal.

jueves, 22 de marzo de 2012

Analógico vs. Digital


Supongo que tarde o temprano tenía que suceder, la temible y manida comparación entre ambas tecnologías había tardado en llegar. En realidad no se había dado la oportunidad, ya que aunque siempre voy cargado con varias cámaras, nunca había realizado la misma foto con ambas tecnologías. En el caso de hoy tampoco es exáctamente la misma foto, pero casi.

No me voy a mostrar partidario de ninguna de las fotos, cada una tiene su encanto y sus virtudes. Obviamente la digital es mucho más perfecta y casi todo el que viera ambas fotos se quedaría con ella, especialmente aquellos que nunca hayan fotografiado en analógico. Sin embargo la belleza del grano de la instantánea realizada en analógico es innegable, y eso que utilicé un vulgar Agfa Vista 400. Ahora bien, no voy a negar la comodidad de lo digital, la foto está realizada con una simple compacta (de tope de gama, eso es cierto), mientras que la analógica está realizada a ISO 400 porque con una película de menos sensibilidad la velocidad de obturación caía de manera crítica.

Si nos atenemos a la realidad, la foto analógica es más fiel, pero los colores de la digital son mucho más atractivos. Quizás la cosa hubiera resultado distinta de haber empleado un Kodak Ektar 100 o directamente haber disparado con diapositiva, pero el Agfa Vista 400 era lo que tenía a mano en el momento de hacer la foto. Hay que aprovechar la primavera, las flores pronto caerán dando paso a los brotes verdes, esta semana todavía intentaré hacer otra salida por los parques de Santiago.

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Invierno?

Sí, ya sé, hemos dejado atrás la más gélida de las estaciones para adentrarnos en la primavera, pero el hecho cierto es que la instantánea de hoy fue tomada hace unas cuantas semanas. Nadie diría que es una foto tomada en pleno mes de Febrero en Santiago de Compostela, pero este año ha sido así, el invierno prácticamente no ha existido en Galicia. Exceptuando un par de semanas de verdadero frío, hemos tenido una especie de otoño seco que se ha prolongado durante casi cinco meses, el tiempo, el mundo, está loco.

La instantánea de hoy es la primera que cuelgo de las realizadas con mi nueva Fuji X10. Durante bastante tiempo he abandonado lo digital por diversas razones, la principal es que no siempre tenía ganas de cargar con la cámara reflex y sus objetivos, por lo que me limitaba a salir a la calle con pequeñas compactas analógicas o, como máximo, la Nikon FM2. Sin embargo echaba de menos llevar encima una cámara digital de calidad, de modo que en cuanto Fuji anunció la salida de la X10, la hermana pequeña de su maravillosa X100, la puse como objetivo y en navidades llegó a casa. Todo lo que pueda decir de ella son elógios, es todo un prodigio en cuanto a rango dinámico, ISOS elevados (para ser una compacta), nitidez, capacidades macro...pero sobre todo es la cámara perfecta para fotografía callejera, ya que la gente no se intimida ante ella y puedes disparar con la tranquilidad de que nadie te pondrá mala cara. Lo cierto es que disponiendo de una compacta tan capaz prácticamente no sería necesario disponer de una reflex digital, al menos en vacaciones, ya que a partir de ahora ésta será la única cámara digital que venga conmigo cuando salga de viaje.

La foto de hoy se la hice a una pareja que tomaba el sol a media tarde apoyados en los muros de la Catedral de Santiago, podría haber sido tomada en pleno verano...

martes, 6 de marzo de 2012

Cualquier tiempo pasado fue mejor...

Al menos éso es lo que pensé al ver esta valla...oxidada, golpeada, llena de desconchones, pintada de varios colores...un completo desastre. Sin embargo los últimos rayos del sol del día estaban dando en su cuerpo, lo que hacía que el amarillo de su pintura, hace tiempo deteriorado, pareciera recobrar algo de la viveza de sus primeros tiempos. La valla en sí apenas me interesaba, pero quedaba una foto del Lomography CN400 por disparar, de modo que abrí al máximo el Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF AF y disparé para captar el color. Creo que el objetivo y la Nikon FE2 se portaron, yo no tanto, aprecio algo de trepidación, pero es que la velocidad era de 1/10 y poco más se podía hacer sin el trípode.

Hoy una instantánea llena de color, no hace falta mucho más.

sábado, 3 de marzo de 2012

Y de repente, todo da un vuelco...

Así, tal cual, llevo un mes y medio que no quepo en mí de gozo, desde que la Fuji X10 llegó a casa soy como un crío con zapatos nuevos, sólo que ni soy un crío, ni la Fuji son unos zapatos. Pero para el caso es lo mismo, adoro mi nueva cámara, una pequeña compacta con un sensor y unas capacidades que sin duda ponen en entredicho a cualquier cámara reflex digital de gama básica o media equipada con el típico (que no por ello malo) objetivo de kit. Nunca había tenido una compacta digital que fuera tan capaz, bien es cierto que cuesta más que una reflex digital de las anteriormente mencionadas, pero esto es lo de menos, lo realmente importante es que ahora siempre llevo conmigo una compacta digital con la que puedo hacer gran parte de lo que hacía antes con la reflex digital. Pronto empezaré a poner aquí algunas de las fotos que he ido haciendo con mi nuevo juguete, pero el comentario de hoy va por otro lado...

Hace unos días salí de paseo con la Fuji X10, pero junto con ella llevaba una veterana Nikon FE2, una reflex analógica que ahora puede conseguirse por apenas 70 euros, y el ya mencionado por aquí Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF AF, un objetivo no muy luminoso pero tremendamente eficiente. La cuestión es que mientras paseaba con ambas cámaras pensaba en lo cómodo que me resultaba subir el ISO de la Fuji digital mientras que con la FE2 me veía limitado por el carrete Lomography CN400 que llevaba cargado, lo que hacía que muchas veces la velocidad de obturación cayera hasta límites en los que la trepidación estaba casi asegurada si no montaba la cámara sobre el trípode que no llevaba ese día.

La cuestión es que entre esos pensamientos el día pasó y agoté el carrete que llevaba en la Nikon FE2, los resultados de la Fuji (maravillosos, ya lo comprobaréis) los pude ver esa misma tarde, los de la FE2 un día después, cuando recogí el carrete de la tienda a la que voy habitualmente. Nada más llegar a casa procedí a escanear los negativos y conforme veía los resultados me iba olvidando de las limitaciones impuestas por la fotografía analógica. La foto de hoy es una más de las que hice esa tarde, elegida prácticamente al azar, pero me parece un buen ejemplo de por qué seguir disparando película. Los colores y el grano en la fotografía me maravillan. Lo digital siempre será más perfecto, más "aséptico" si queréis, pero...perderse la oportunidad de experimentar la belleza que el negativo color (ya no digamos la diapositiva, o el b/n en fotografía social) nos proporciona es un lujo que todos aquellos aficionados a la fotografía que nunca han disparado en analógico no deberían perderse...

miércoles, 29 de febrero de 2012

Las despedidas nunca fueron sencillas...

Vaya por delante que aunque este blog tiene una particular simpatía por la fotografía analógica, y pese a que buena parte del rescate analógico de los últimos tiempos se debe a Lomography, no me siento en absoluto identificado con las diez reglas de la lomografía. Si tuviera que definirme como fotógrafo desde luego nunca diría que sigo aquella famosa regla lomográfica del "no pienses, dispara". Cada vez que hago una foto ésta ha sido pensada con anterioridad, así que...valiente lomógrafo estoy hecho...por otra parte, el proceso cruzado (revelar un carrete de diapositiva por el proceso C-41, o un carrete de negativo color por el E-6) no me seduce en absoluto, y esto casi podría convertirme en un "criminal" a los ojos de algunos lomógrafos...

Creo que cada proceso está pensado para el tipo de película para el que fue creado, y cuando he hecho revelados cruzados normalmente, y a no ser que empleara la Lomo LC-A (que funciona milagrosamente bien para realizar este proceso), el resultado tiende a la sobre exposición. Sin embargo siempre hay excepciones, y hay una película de diapositiva que no puedo estar más allá de un par de meses sin utilizar y revelar posteriormente por el proceso C-41. Se trata de la Fuji Sensia 100, que al revelar en proceso cruzado suele ofreceros unos tonos sepia, fucsia o rojos absolutamente maravillosos. Es por ello que hace un par de meses, cuando Fuji anunció que discontinuaba esta película corrí a Ebay para hacerme con dos decenas de rollos de Fuji Sensia 100, que ahora aguardan en el frigorífico a la espera de ser usados...

Si no habéis utilizado nunca esta película os sugiero que probéis a cargarla, preferentemente en una LC-A, para posteriormente utilizar el proceso C-41, los resultados siempre son sorprendentes. Dejo hoy aquí una foto del penúltimo rollo de Sensia 100 que he disparado, se trata del Faro de Cabo Vilán, en Camariñas, un faro que ya ha pasado por aquí en más de una ocasión (y que probablemente seguirá apareciendo), la variedad de colores que logra el Sensia 100 en proceso cruzado son increibles, realmente es una de mis fotos favoritas de los últimos tiempos. El día que tenga que decir adiós a esta emulsión creo que lo pasaré realmente mal...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Caminando en otra dirección

La foto que abre la entrada de hoy es mi foto más popular en la página de Lomography, ha recibido nada más y nada menos que (a día de hoy) 513 likes. No sé si esto a los ojos de los demás será mucho o poco, pero baste pensar que la foto más reconocida en Lomography no llega a los 900 likes y no son tantas las que logran pasar de los 500 likes, todo lo contrario. Así pues he de entender que según los usuarios (compañeros en realidad, ya que intento ser un miembro activo de esa comunidad) de Lomography, según los lomógrafos, esta doble exposición es mi mejor foto. Pero aún hay más, ya que si repaso mis fotos más populares compruebo que buena parte de ellas son fotos del estilo de mi foto más popular, es decir, dobles exposiciones realizadas total o parcialmente en casa.

De bien nacidos es ser agradecidos, por supuesto, agradezco enormemente todos esos "me gusta", pero lo cierto es que hacen que sienta que no formo parte de la corriente mayoritaria que predomina en Lomography, la de los fotógrafos que persiguen la foto rara (concepto que supongo todos entendemos). Ojo, que "foto rara" no es sinónimo de foto mala, por supuesto, pero sí toda aquella que no se preocupa de respetar las reglas de composición clásicas (ya, ya sé, Lomography tiene sus propias reglas) y muchas veces algunas que directamente son fotos que en fotografía han venido siendo tradicionalmente "defectuosas" (desenfocadas sin que esto sea pretendido, sobreexpuestas criminalmente...) e identificativas de los malos fotógrafos.

Una vez leído mi anterior párrafo podría deducirse que yo me creo el rey del mambo y que menosprecio a quienes hacen esas fotos que calificaba como "tradicionalmente defectuosas". Todo lo contrario, me encanta que exista una comunidad como Lomography, gracias a la cual mucha gente se está aficionando a la fotografía (ya véis que ni siquiera añado "analógica"), y como en todas partes los hay que son verdaderos genios, otros muchos intentamos hacer las cosas un poquito mejor con cada nueva foto que realizamos a pesar de que llevemos muchos años con cámaras en nuestras manos y un montón dan sus primeros pasos en esta afición. Es normal que cada uno tenga sus gustos, pero como decía al principio, creo que el mío no es el más extendido allí, y de igual modo que me suelo cansar rápidamente cuando reviso álbumes llenos de dobles exposiciones, algunas de mis fotos predilectas no reciben la atención que yo esperaría.

La foto que pongo a continuación es de mis favoritas de los últimos meses y sin embargo apenas ha sido visitada. Es la foto que ha motivado este comentario, supongo que quería enseñarla y no se me ha ocurrido otra manera de hacerlo.

Claro que siempre que veo esta foto pienso lo bien que hubiera estado si en vez de llevar la Fuji Klasse W (28mm) hubiera llevado la Leica Minilux (40mm), la Rollei AFM 35 (38mm) o símplemente me hubiera acercado más a los peregrinos (con el riesgo de recibir una mirada asesina). La cosa hubiera quedado tal que así (he realizado un recorte, obviamente):

En fin, esto es lo que hay por hoy...arriba mi foto más popular, abajo una de las que sería más populares si tuviera que votarme a mí mismo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Desastre consumado

Hoy debería haber tomado un vuelo hacia Alicante, mañana otro camino de Glasgow...pero en cambio estoy en casa, enfermo por primera vez en más de dos años. Puro agotamiento, no más, quizás un exceso de entrenamiento, puede que corra demasiados kms. todas las semanas, no lo sé. Me ha pillado desprevenido, cuando mejor me encontraba me he sumido en noches que se prolongan interminablemente, haciendo que tenga que estar en cama hasta la hora de comer, porque soy incapaz de levantarme, y si lo consigo tengo que volver a tumbarme diez minutos después.

Supongo que lo prudente es dejar vacíos esos asientos que protagonizan esta entrada, mejor eso que estar allí, esperando un avión y preguntándome si mi fatigado cuerpo resistirá el viaje...pero no puedo dejar de lamentarme por mi mala suerte, con los billetes pagados, la entrada del Glasgow Popfest en mi cartera...

No pasa nada, sólo ha sido un golpe de mala suerte, poco a poco me voy encontrando mejor, quién sabe, quizás el domingo pueda volver a entrenar, quizás en diez días no me pierda la Volta á Ría de Ferrol, mi próxima media maratón...pero Glasgow ya me lo he perdido, el pasado puente de diciembre lo arruinaron los controladores aéreos, éste me lo he cargado yo solito.

La foto de hoy la tomé hace unas pocas semanas, en mi primera visita al nuevo aeropuerto de Santiago de Compostela. Qué maravilla llevar la Olympus XA y saber que puedo hacer fotografías disparando a 1/8 y sabiendo que ninguna saldrá trepidada. Cuanto más utilizo esa cámara, más me gusta...

Disfrutad del puente, yo seguiré aquí, practicando un poco de estoicismo :-)

miércoles, 26 de octubre de 2011

Customizando (que es gerundio)

Tenía ganas de hacer la prueba. En mis manos una Rollei Prego Micron, pequeña compacta, antaño casi de lujo (están un escalón por debajo de las compactas pata negra), equipada con una lente Apogon de doble focal. Esto es, puede trabajar tanto en 30mm, como en 30mm panorama o 24mm panorama. En caso de utilizar la cámara tal y como fue concevida obtenemos unas imágenes de extraordinaria nitidez, pero mi idea era otra, a mí lo que me apetecía era customizarla, abrirla y bloquear las pestañas del modo panorámico para dejar esa lente de 24mm libre de cualquier limitación.

Dicho y hecho, cámara trucada y salgo a fotografiar, miro por el visor y ninguna línea de corrección del paralelaje o enfoque que me limite. Todo lo que veo por el visor es lo que sale en la fotografía, claro que tiene que haber truco, precisamente aquel que busco, porque esa lente no está preparada para trabajar en 24mm sin el formato panorámico, de modo que espero tener un viñeteo acusado y cierta distorsión en los bordes de la fotografía...

Afortunadamente el resultado es el esperado, cargada con un Agfa CT Precisa revelado por el proceso E-6 la definición y los colores que logra la Rollei Prego Micron son una maravilla...siempre y cuando no nos vayamos a los bordes de la fotografía, donde nos encontraremos con un precioso viñeteo y cierta aberración en la imagen. En definitiva, en cinco minutos y con una ligera modificación podemos tener una cámara con una lente de 24mm y definición infinitamente superior a una LC-A y con su mismo, cuando no más, viñeteo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Superando prejuicios

Tengo que reconocerlo, siempre había mirado a la Lomography Sprocket Rocket con cierta desconfianza, recelo...incluso superioridad, sí. Me gustan las cámaras de calidad, ya sean reflex o compactas, el tipo de cámara me es indiferente...pero por favor, que sean máquinas de calidad, es lo único que pido. Cuando de lomografía se trata no cambio de parecer, tengo una Holga que adoro, también otros juguetes lomográficos...pero mi cámara favorita es la LC-A, me permite regular la apertura del diafragma, tiene enfoque por distancia, una lente razonablemente nítida que produce imágenes deliciosas...y si tuviera que elegir otras cámaras lomo, sin duda me quedaría con una Lubitel o una Horizon.

Claro que a nadie le amarga un dulce, una conocida marca de ropa tuvo la brillante idea de regalar cámaras lomográficas con ocasión de la inauguración de su tienda por internet...y yo no me iba a quedar sin mi cámara (en realidad conseguí dos). Tan sólo había que estar frente al ordenador a una hora determinada, comprar algo para mi novia...y esperar a recibir mi(s) camara(s). La fortuna me sonrío y llegaron a casa una Sprocket Rocket y una Spinner que me hicieron ilusionarme con sus curvas. La Spinner es divertida, casi tanto que no es necesario hacer fotos con ella, pero la Sprocket Rocket...bueno, de pronto se convirtió en la niña de mis ojos, no pude evitarlo, me cayó en gracia. Puede que su lente fuera de plástico, que tan sólo fuera capaz de ofrecer dos velocidades de obturación (escasas en ambos casos) o que sus opciones de enfoque fueran más que limitadas...la Sprocket Rocket conquista una vez la tienes en tus manos, ella es retro, yo amo lo retro...es ligera, yo cargo con muchas cámaras...su visor lo capta todo, y a mí me gusta ver el mundo entero...

Así, con un único vistazo, de golpe y porrazo superé todas mis reticencias hacia la Lomography Sprocket Rocket y comencé a preparar nuestra primera vez. Sabiendo de sus carencias (luminosidad y definición) busqué un Fuji Sensia 400 y lo cargué en la cámara en un día soleado, decidiendo que utilizaría el proceso E-6 para reducir el grano y obtener unos colores más vívidos. El resultado me maravilla, no deja de ser una cámara de juguete, pero en un día soleado y con una buena película la cámara produce preciosas imágenes genuinamente lomográficas. Su viñeteo, exagerado e irregular, es ideal para hacer fotos marítimas y los reflejos de su lente disparada frente al sol son curiosísimos, eso por no hablar de la exposición de las perforaciones de la película. La instantánea de hoy corresponde a una vista sobre el imponente Faro de Cabo Vilán, en Camariñas, creo que la imagen habla por sí misma...

No sé, ni pienso probar, qué pasaría con una película negativo color de ISO 100 en un día con poco sol, pero lo cierto es que la Sprocket Rocket tratada con mimo es capaz de producir muchas satisfacciones. ¡Gran descubrimento!




martes, 11 de octubre de 2011

El fin del verano...

Una vez que le he puesto el título a la entrada de hoy, comienzo a dudar. ¿Realmente llegó el fin del verano? Por aquí por Galicia el verano apenas se dejó sentir durante los meses de Julio y Agosto, pero llegó Septiembre y después de mes y medio seguimos teniendo un calor sofocante. De modo que la instantánea de hoy, que irremediablemente evoca el fin del periodo estival no acaba de ser todo lo certera que debiera, ya que la posibilidad de acudir a la playa para tumbarnos al sol sigue estando ahí.

En cualquier caso, yo ya he dado por acabado el verano y a estas alturas del Otoño ya comienzo a suspirar por la llegada de las lluvias. Está claro que en cuanto esté dos semanas sin parar de llover (algo que aquí sucede con frecuencia) clamaré al cielo para que salga el sol y así sacar a pasear las cámaras, pero ahora mismo no pienso más que en despedir estos días de cielo despejado y sol de justicia.

Volviendo a la instantánea, pertenece a un carrete Agfa 400 montado al revés, lo cual lo convierte en un redscale casero que no tiene nada que envidiar al Lomography Redscale 100 ó XR. En realidad este apaño casero está dotado de una imprevisibilidad en los resultados que los productos de Lomography carecen, de modo que no será la última vez que lo pruebe. Para esta ocasión opté por utilizar una Olympus XA2, fijando el ISO en 25.

viernes, 7 de octubre de 2011

Autorretrato

¿Qué mejor espejo podía encontrar para hacerme una foto que el reluciente tapacubos de un clásico hispano? Sí, sí, hispano, porque rodeado de una exhuberante colección de joyas clásicas sobre ruedas fui a dar con un modesto Seat que me ofreció su reluciente tapacubos para que diera rienda suelta a mis ganas por retratarme.

Y es que al final no hay nada como los clásicos populares, esos que aún siendo lejanos están al alcance de los sueños de un pobre mortal. Porque no nos engañemos, un Cadillac es inalcanzable, pero un Seat 600, un 850, un 1430 Sport (mi favorito)...en fin, soñar es gratis. Mientras tanto siempre quedará la fotografía, hoy el protagonista de la instantánea soy yo, con mi Fuji Klasse W y la Olympus MJUII colgando de la muñeca. Soberbio el Lomography Redscale XR.

jueves, 6 de octubre de 2011

Días de fútbol

Ya lo decía ayer, en ocasiones logras la foto que buscabas, claro que lograr más de una foto que realmente te guste con apenas unos días de diferencia...eso es mucha suerte, sin duda. La foto de hoy es fruto de una tarde de aburrimiento, una historia que a priori no resulta muy atractiva pero que demuestra que siempre hay que estar preparado para que las cosas cambien...

Domingo por la tarde, me encuentro descansando después de haber salido a entrenar (algún día, si las molestias y lesiones remiten, retomare los comentarios sobre las carreras populares) cuando de pronto la familia política se moviliza y decide que hay que ir a ver un partido de fútbol femenino. A mí el fútbol me importa bien poco, nada en realidad, pero finalmente accedo a acompañarles. Por otra parte, y para ser sinceros, las pocas veces que he visto jugar al equipo femenino de fútbol de la localidad hay que reconocer que lo he pasado bien ya que las chicas son francamente buenas, así que al menos sé que hay bastantes posibilidades de ver un partido entretenido...aunque a mí el fútbol...ya digo. Contra todo pronóstico me encuentro con una primera parte soporífera (bueno, vale, en realidad mi hastío se debe a que las jugadoras locales juegan unos primeros minutos francamente malos) de modo que visto el panorama opto por ir al coche a por mi cámara para terminar de gastar el carrete de Lomography CN400 que llevo cargado en la Nikon FM2.

En el descanso me dedico a hacer fotos del recién estrenado campo de fútbol local, comienza la segunda parte y centro mi atención en las jugadoras, aunque poco a poco mi atención se divide entre la cámara y el campo, ya que el equipo local empieza a dominar y jugar como otras veces les he visto. Fotografío determinados lances del juego, aplaudo las ocasiones de gol, las paradas de "nuestra" guardameta...y celebro el gol que finalmente nos dará la victoria. El carrete está a punto de acabar cuando una pelota llega casi a mis pies, me dispongo a hacer una fotografía con el excelente Nikkor 50mm f/1.4 AIS cuando una jugadora local se acerca para sacar de banda, la chica se da cuenta de que quería hacerle una foto al balón y cuando está a punto de cogerlo se queda paralizada, esperando a que haga la foto...y ése es el instante en el que de veras tengo que hacer la foto. Ya está, foto hecha, carrete acabado, el equipo local gana y yo me llevo mi fotografía. Todos contentos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

En el fin del mundo...

Hay ocasiones en las que la fortuna nos sonríe y nos ofrece el marco idóneo para realizar la fotografía que llevamos en mente. No siempre sucede, todo lo contrario, lo normal es regresar a casa con un montón de fotos que aún gustándonos, no llegan a ser eso que esperábamos, de modo que cuando por fin revelamos nuestra película y acertamos a ver algo parecido a los imaginamos la satisfacción nos invade.

La instantánea de hoy es una de mis favoritas de los últimos tiempos. Está realizada en el Cabo Prioriño, justo detrás del Puerto Exterior de Ferrol, en un lugar constántemente azotado por el viento y las olas del Atlántico. Nuestra intención aquel día era recorrer el camino que hay desde Ferrol, donde habíamos visitado el Arsenal Militar de la ciudad, hasta el Puerto Exterior de Ferrol, pasando primero por la Fortaleza de La Palma. Un recorrido bastante curioso y recomendable, aunque también hay que decir que su final, en ese nuevo puerto industrial del Ferrol, no merece la pena ya que apenas podemos acercarnos para contemplarlo en su totalidad. Pero a cambio, junto a él, tenemos el pequeño faro de Cabo Prioriño, donde me encontré con esta pareja de perras descansando tranquilamente frente a un edificio de diseño contemporáneo. La ocasión inmejorable, Ola y Holga, que así se llamaban las perras, reposaban sobre el terreno, impasibles e inalterables frente al viento y a mis cámaras. La foto de hoy está realizada con la maravillosa Fuji Klasse W y un Lomography Redscale XR 50-200 disparado a ISO 25. El resultado...el esperado, o algo parecido, que no es poco. Algún día volveré a visitar de nuevo a esta pareja...

jueves, 22 de septiembre de 2011

Veterano

Me gusta lo antiguo, será cosa de la edad, que hace que las cosas del pasado nos recuerden una juventud que poco a poco se nos va escapando. Nunca he dejado de usar el giradiscos, me decanto por la fotografía analógica, admiro los coches clásicos...por lo general cuando voy a algún sitio siempre acabo fijándome en todo aquello que pude contemplar cuando era un niño o adolescente. Y en el puerto de O Grove no podía ser de otra manera, allí me encontré con multitud de pesqueros modernos, con sus cascos metálicos y sus últimos sistemas para la pesca, sin embargo no pude quitarle la vista de encima a este pequeño pesquero. Realizado enteramente en madera, con su iluminación tradicional, su viva decoración...imposible no volver treinta años atrás, imaginando aquellos años en el levante español, aquellos veraneos de más de dos meses en los que madrugaba para ver cómo llegaban a puerto los pesqueros de Guardamar del Segura, contemplando cómo descargaban las capturas...mundo viejuno.

martes, 13 de septiembre de 2011

Aparcamiento

Sin tantos humos, ni pitidos de los conductores, sin el gris del asfalto, olvidándonos de la atmósfera opresiva de sus interiores oscuros y malolientes...si tengo que elegir, prefiero un barquito y un amarre.